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martes, 22 de julio de 2025

IRÁN NO ES SIRIA, TAMPOCO IRAQ, NO SE EQUIVOQUEN...

 Augusto Zamora R.

Rebelión, 23/06/2025

Para situar el tema en contexto es preciso poner los pies en la tierra, literalmente. No son, nunca han sido Irán e Israel potencias equivalentes. Creerse ese cuento es de fanáticos o de majaderos. Israel tiene 26.000 kilómetros cuadrados y ocho millones de habitantes, territorio que debe compartir con cinco millones de palestinos. Carece de recursos naturales y energéticos y su defensa depende, en un 90%, de EEUU y, en menor medida, de las satrapías europeas. No hay más. Irán tiene 1.780.000 kilómetros cuadrados y 90 millones de habitantes. Dispone de algunas de las mayores reservas energéticas del mundo y de incontables recursos naturales. Fabrica la práctica totalidad de su armamento y es, con diferencia, el país más poderoso de Oriente Medio. En un conflicto taco a taco con Israel, la enorme asimetría aseguraría- una rápida y desastrosa derrota de Israel. Las guerras, desde siempre, las suele ganar quien tiene más recursos y más soldados y, en este tema, se engaña solamente quien quiera engañarse. 

Las agencias noticiosas y una generalidad de comentaristas hablan o se refieren a los ataques de Israel contra Irán como si esos ataques los realizaran en su totalidad las Fuerzas genocidas de Israel, pero nada más lejos de la realidad. Israel, por sí mismo, no tiene capacidad para realizar tal tipo de ataques. No lo decimos nosotros. Lo acaba de resumir la revista estadounidense Military Watch, en estos términos:

“Estados Unidos ya participa activamente en el conflicto iraní-israelí, proporcionando no solo inteligencia, datos de objetivos y armamento a las Fuerzas de Defensa de Israel, sino también desplegando sistemas de defensa aérea THAAD del Ejército estadounidense y destructores AEGIS para apoyar la interceptación de misiles balísticos iraníes. Informes no confirmados indican que cazas estadounidenses también han apoyado la interceptación de drones iraníes, como ya hicieron durante intercambios previos menos intensos entre Irán e Israel en abril y octubre de 2024. Según informes, la Fuerza Aérea Israelí también ha dependido en gran medida del apoyo de reabastecimiento aéreo de varios miembros de la OTAN, incluidos Estados Unidos y Alemania, para que sus cazas alcancen objetivos iraníes.” (https://militarywatchmagazine.com/article/us-deploys-stealth-fighter-fleet-middle-east-iran-air-defence).

Sigamos con fuentes de EEUU. El diario The Washington Post, en un artículo firmado por Gerry Shih, Susana Georgey Evan Hill, de 17 de junio de 2025, dice lo siguiente:

“Sin reabastecimientos de Estados Unidos ni una mayor participación de sus fuerzas, algunas evaluaciones proyectan que Israel podría mantener su defensa antimisiles durante 10 o 12 días más si Irán mantiene un ritmo constante de ataques, según una fuente informada sobre las evaluaciones de inteligencia de Estados Unidos e Israel. Añadió que, incluso a finales de esta semana, los sistemas israelíes podrían solo ser capaces de interceptar una proporción menor de misiles debido a la necesidad de racionar la munición defensiva. «Tendrán que seleccionar lo que quieren interceptar», declaró la fuente, que habló bajo condición de anonimato para tratar un asunto delicado. «El sistema ya está desbordado».” (https://www.washingtonpost.com/world/2025/06/17/israel-iran-missile-conflict/).

La revista Military Watch, por su parte, en un artículo del 18 de junio de 2025, titulado “El arsenal de defensa antimisiles de Israel se agotó tras solo cinco días de ataques iraníes”, comenta:

“Los sistemas de defensa antimisiles israelíes han demostrado tener dificultades para interceptar ataques lanzados incluso con misiles balísticos de clase relativamente básica, como los lanzados por las fuerzas de la Coalición Ansurullah en Yemen. Esto ha puesto en seria duda su capacidad para interceptar misiles iraníes de mediano y alto calibre. La escasez israelí de misiles antibalísticos ya era un problema grave a mediados de 2024, con los continuos ataques con misiles balísticos desde Yemen, dos ataques a gran escala desde Irán en abril y septiembre, y, en menor medida, los ataques del grupo paramilitar libanés Hezbolá, que habían agotado el arsenal. Según informes, los exitosos esfuerzos de Hezbolá para atacar específicamente los activos de defensa antimisiles israelíes empeoraron la situación.  Esta escasez llevó a Estados Unidos a desempeñar un papel más importante en la defensa del territorio israelí contra los ataques con misiles, y como resultado, las Fuerzas Armadas estadounidenses también vieron sus arsenales de misiles antibalísticos bajo una creciente presión debido al despliegue de los sistemas THAAD del Ejército estadounidense y AEGIS de la Armada estadounidense para proteger a Israel.” (https://militarywatchmagazine.com/article/israel-missile-defence-increasingly-depleted-iran).

Como pueden leer, en el conflicto de Israel contra Irán, hay mucho ruido y pocos misiles antimisiles. No sólo en los arsenales de Israel, sino en los propios arsenales de EEUU. De esta guisa, podría el presidente Trump ordenar un ataque aéreo contra objetivos iraníes, pero será cosa de echar a suertes los resultados finales de ese ataque. Recordemos, sin ir más lejos, que el operativo aéreo y naval contra las fuerzas hutíes de Yemen, realizado por EEUU, terminó en chasco, pidiendo cacao Washington, pues los hutíes, aparte de derribarles dos docenas de costosos drones y tres costosísimos cazabombarderos, poco más y le pegan un misilazo a uno de sus flamantes portaaviones, lo que habría generado un bochorno mayúsculo, evidenciando la vulnerabilidad de estas plataformas. 

Ahora hagamos números y comparemos el arsenal de los heroicos y osados hutíes con el arsenal que posee Irán. Si EEUU no pudo doblegar a los hutíes, ¿cómo piensa doblegar a Irán? ¿Qué destino les espera a las bases estadounidenses en Bahréin, Qatar o Emiratos Árabes Unidos? Los portaaviones pueden moverse; las bases militares no. Y están, todas, a tiro de pichón de los misiles iraníes.

Pensemos otra cuestión. Los cazabombarderos necesitan campos de aterrizaje. Las bases de EEUU en la península arábiga necesitan el permiso de los gobiernos para poder ser usadas en acciones bélicas. ¿Darían este permiso los respectivos gobiernos, sabiendo que, con ese permiso, están abriendo las puertas del infierno y que sus países serán los que paguen el pato, la pata y el ganso? Arabia Saudita ha expresado su apoyo a Irán y condenado la agresión israelí. Reacciones similares han tenido otros gobiernos de la región. ¿Irán a la guerra contra Irán? Todo es posible, pero, desde aquí, lo dudamos.

Tan es así que EEUU está concentrando sus aviones en bases europeas, sobre todo las de España (¡ay, España, qué vergüenza das!). Si los árabes no dan permiso, los aviones tendrán que despegas de portaaviones y bases europeas. Largas serían las distancias y rusos y chinos alertarían a Irán del despegue de los cazabombarderos gringos. Hay 5.000 kilómetros de España a Irán. Los cazabombarderos tienen, de media, una autonomía de vuelo de 2.000 kilómetros. Tendrían que ser reabastecidos en el aire, lo que retrasaría más su llegada. En suma, de todo habría, menos sorpresa, cuestión ésta de principal importancia en las cosas militares.

Otra cuestión. El ataque sionista, aunque no lo parezca en primera instancia, es parte de un conflicto mayor, de escala mundial, relacionado hondamente con el cambio sistémico que vive el mundo hoy. Un cambio que es esto: la sustitución de cinco siglos y medio de hegemonía occidental por un mundo multipolar, encabezado por las grandes potencias emergentes (China, Rusia, India) y potencias regionales (Irán, Indonesia, Paquistán, Sudáfrica). Nada ni nadie podrá detener el proceso de cambio sistémico. Israel es la pieza de la OTAN en Oriente Medio, como Japón, Taiwán y Corea del Sur lo son en Asia/Pacífico, y Alemania y Polonia en Europa. Fichas de un tablero global.

Desde esa perspectiva, el ataque a Irán es un ataque a la retaguardia estratégica de Rusia y China. A un país esencial en la construcción del mundo multipolar. Se entenderá mejor esto viendo un mapa de Eurasia. En ese mapa puede verse el cubo de países adversarios del atlantismo. Rusia, dominando el Ártico y el flanco europeo. China, la superpotencia que se proyecta hacia el Pacífico. India, dominando el Índico. E Irán, la pieza insustituible en Oriente Medio, el golfo Pérsico y el Mar de Omán. El mundo multipolar frente a los tardo-imperialismos y sus perros guardianes de pocos dientes.

No hay, en este presente, conflictos aislados. El mundo euroasiático es un sistema de vasos comunicantes, de forma que unas crisis están vinculadas o repercuten o tienen derivaciones en las otras. Un conflicto abierto en Oriente Medio sería un regalo para Rusia en Ucrania y para China en Asia/Pacífico. Daba la debilidad de Israel, EEUU tendría que derivar ingentes recursos para sostener al Estado sionista, recursos que se extraerían de fondos destinados a Ucrania, Europa y el Pacífico. Cuanto más grave y más prolongado en el tiempo sea el conflicto, peor para EEUU y mejor para Rusia y China. Y atrozmente mal para Europa, Japón y Corea del Sur, que, como importadores netos de energía, verían desplomarse sus ya débiles economías. Un alza exponencial del gas y el petróleo dinamitaría su tejido industrial y liquidaría miles de empresas. 

Terminamos esto, escrito a vuelapluma y sin más ayuda que el corrector automático, citando a Jude Russo, editor jefe de The American Conservative, en su artículo “No es nuestra guerra”, de 13 de junio pasado:

“El hecho de que Irán se encuentre en la periferia estadounidense (y, en relación con Estados Unidos, sea débil) significa que las consecuencias negativas de incluso una participación directa llegarán con retraso y, al principio, de forma remota, como ocurrió con las consecuencias negativas de la guerra de Irak. Pero quizás no con tanto retraso ni tan remotamente: el poderío estadounidense está mucho más debilitado que en 2003, la sociedad estadounidense está mucho menos cohesionada y el Tesoro estadounidense se encuentra en una situación mucho más precaria. 

Si bien esta situación no es ideal, Estados Unidos puede tomar medidas para mitigar el daño. Parte de la habilidad política consiste en tener en cuenta las insensateces de futuros líderes y anticiparse a ellas. A veces, salir de una región solo se logra saliendo.” (this-is-not-our-war/).

Sabio consejo. Lo dicho. Esto está escrito a vuelapluma que, por su extensión, parece pluma de dinosaurio en transición de T-Rex a ave. Sean benignos con los errores, que es hora de remitirse al sueño (y a un vaso de buen vino).

martes, 17 de junio de 2025

SIONISTA, TOMA TU TOMATE

 Por Alejandro Kirk, corresponsal senior de HispanTV 

Hispan TV, 16/06/2025

Seré breve y directo: los fulminantes ataques de Irán contra Israel, las instalaciones destruidas, los chillidos histéricos de los colonos de Tel Aviv, generan un placer vengativo, y reivindican a millones de personas.

Por ejemplo, para quienes hemos estado sometidos por semanas y meses a la vigilancia constante de drones israelíes -zumbando invisibles día y noche en el cielo-  absolutamente indefensos, sabiendo que en cualquier momento puede caer -y cae- un misil en tu cabeza, destruir un edificio, o un barrio entero, en cualquier parte y sin motivo alguno.

Por ejemplo, para quienes hemos presenciado de cerca la destrucción total de viviendas civiles, los pedazos de seres humanos esparcidos entre los escombros dejados por un misil sionista, junto a sus pertenencias: los juguetes bañados en sangre, cuadernos, computadores, zapatos, muebles, vestidos, cosméticos, mantas, cobijas, los vestigios de vidas castigadas solo por existir.

Y el mejor ejemplo, lo que puedan sentir los martirizados habitantes de Gaza y Cisjordania, en pleno desarrollo del genocidio, víctimas del plan de “solución final” del “problema palestino”, por parte del fascismo sionista.

Es difícil describir el placer que genera ver temblando incontrolablemente la mano del sádico y cobarde vocero militar israelí, Avichai Adraee, momentos después de la primera represalia iraní contra la agresión israelí del 13 de junio. El mismo que el día anterior había proclamado representar una “nación invencible”.

¿Por qué produce placer? Porque Adraee era quien mantenía a la población del Líbano en ascuas, día tras día, anunciando ataques en zonas residenciales. Ataques que a veces no se producían, y él se burlaba de las familias que huían con lo puesto sin rumbo. Y se burlaba también de los refugiados, y de las personas que habían sido asesinadas.

Quiso mantener esa arrogancia, pero su mano derecha lo traicionó, temblando como una hoja mientras intentaba una vez más presentar al ente sionista como víctima de los despiadados musulmanes.

Las propia llamada “Fuerza de Defensa” colonial sionista comenzó a quejarse de lo insensibles que son los comandantes iraníes, que atacan  instalaciones civiles o residenciales. Los mismos que desde octubre de 2023 han estado asesinando sistemáticamente, planificadamente, a por lo menos 60 mil civiles palestinos, un  tercio de ellos niños, en Gaza.

Y ¿por qué producen placer los chillidos histéricos en Tel Aviv? Porque, según encuestas, cerca de 95 por ciento de la población colonial respalda el genocidio y la limpieza étnica, y porque de ellos, cerca de 60 por ciento encuentra que Israel ha sido “débil” al perpetrar sus crímenes.

Porque son israelíes comunes y corrientes los que distribuyen videos y memes burlándose de los niños asesinados. Porque son ellos quienes va a una colina cercana a Gaza a ver y aplaudir la masacre en vivo y en directo, y celebran los saqueos y humillaciones que sus soldados cometen contra un pueblo desarmado.

El autodenominado “pueblo elegido” está tomando de su propia medicina, ni más ni menos, y el delirante líder Benjamin Netanyahu (el polaco Mileikowsky) suplica desesperado que Estados Unidos y la OTAN entren en guerra directa con Irán, porque la indirecta no basta. Porque no alcanza con toda la asistencia militar, financiera y política que le prestan, sin la cual su potencia se vuelve cero. Porque no le alcanzan la inteligencia de los satélites y los aviones espías y los misiles de los barcos de sus patronos, para derrotar a la República Islámica de Irán.

El 13 de junio, a través de saboteadores, Israel logró desarticular la defensa antiaérea iraní en la zona occidental del país, y propinar golpes contundentes, asesinar a líderes militares y científicos, y tras ese golpe se proclamó inmediatamente vencedor absoluto.

Subestimando con frases burlonas y racistas al adversario que se perfila como su enterrador.

Dos días después comenzó el infierno que prometió Irán, y que no eran bravatas huecas. Dice el lugar común que las guerras se sabe cómo comienzan, pero no como terminan, y ésta se le fue de las manos al agresor sionista.

El mundo será sin duda un espacio mejor sin Israel y sin el sionismo racista y criminal.

miércoles, 11 de diciembre de 2024

LA AUTOPSIA DE SIRIA: TERROR, OCUPACIÓN Y PALESTINA

 Pepe Escobar

Geopolitika.ru, 10/12/2024

La cábala OTAN-Israel que aplaude la caída de Damasco obtendrá más de lo que esperaba. Luchas de poder y luchas intestinas entre las milicias extremistas y la sociedad civil, cada una respaldada por diferentes actores regionales y extranjeros que quieren un trozo del pastel.

El breve titular que define el abrupto y rápido final de Siria tal y como lo conocíamos: Eretz Israel conoce al nuevo-otomanismo. ¿El subtítulo? Una victoria para Occidente y un golpe letal contra el Eje de la Resistencia.

Pero citando a la cultura pop estadounidense aún omnipresente, quizá los búhos no sean lo que parecen.

Empecemos por la rendición del ex presidente sirio Bashar al-Assad. Diplomáticos qataríes, extraoficialmente, sostienen que Assad intentó negociar un traspaso de poder con la oposición armada que había lanzado una gran ofensiva militar en los días previos, empezando por Alepo, para luego dirigirse rápidamente hacia el sur, hacia Hama, Homs, con el objetivo de Damasco. Eso es lo que se discutió en detalle entre Rusia, Irán y Turquía a puerta cerrada en Doha el pasado fin de semana, durante los últimos suspiros del moribundo «proceso de Astaná» para desmilitarizar Siria

La negociación sobre el traspaso de poderes fracasó. De ahí que el presidente ruso Vladimir Putin ofreciera asilo a Assad en Moscú. Eso explica por qué tanto Irán como Rusia cambiaron instantáneamente la terminología cuando aún estaban en Doha, y empezaron a referirse a la «oposición legítima» en un intento de distinguir a los reformistas no militantes de los extremistas armados que cortan una franja en todo el Estado.

El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov -su lenguaje corporal lo dice todo sobre su enfado- dijo literalmente: «Assad debe negociar con la oposición legítima, que está en la lista de la ONU».

Muy importante: Lavrov no se refería a Hayat Tahrir al-Sham (HTS), la mafia salafi-jihadi, o Rent-a-Jihadi financiada por la Organización Nacional de Inteligencia turca (MIT) con armas financiadas por Qatar, y totalmente apoyada por la OTAN y Tel Aviv.

Lo que sucedió después del funeral en Doha fue bastante turbio, sugiriendo un golpe teledirigido por la inteligencia occidental, desarrollándose tan rápido como un relámpago, completado con informes de traiciones internas.

La idea original de Astaná era mantener a Damasco a salvo y que Ankara gestionara HTS. Sin embargo, Assad ya había cometido un grave error estratégico, al creer en las elevadas promesas de la OTAN enviadas a través de sus recién descubiertos líderes árabes amigos de EAU y Arabia Saudí.

Para su propio asombro, según funcionarios sirios y regionales, Assad finalmente se dio cuenta de lo frágil que era su propia posición, habiendo rechazado la ayuda militar de sus incondicionales aliados regionales, Irán y Hezbolá, creyendo que sus nuevos aliados árabes podrían mantenerlo a salvo.

El Ejército Árabe Sirio (EAS) estaba destrozado tras 13 años de guerra y despiadadas sanciones estadounidenses. La logística era presa de una corrupción deplorable. La podredumbre era sistémica. Pero lo más importante es que, aunque muchos estaban dispuestos a luchar de nuevo contra los grupos terroristas apoyados desde el extranjero, según fuentes internas, Assad nunca desplegó por completo su ejército para contraatacar la embestida.

Teherán y Moscú lo intentaron todo, hasta el último minuto. De hecho, Assad ya estaba en serios apuros desde su visita a Moscú el 29 de noviembre, que no cosechó resultados tangibles. Por ello, el establishment de Damasco consideró la insistencia de Rusia en que Assad debía abandonar sus anteriores líneas rojas sobre la negociación de un acuerdo político como una señal de facto que apuntaba al final.

Turquía: «no tenemos nada que ver».

Aparte de no hacer nada para impedir la creciente atrofia y colapso del SAA, Assad no hizo nada para frenar a Israel, que lleva años bombardeando Siria sin parar.

Hasta el último momento, Teherán se mostró dispuesto a ayudar: dos brigadas estaban listas para entrar en Siria, pero su despliegue tardaría al menos dos semanas.

La Agencia de Noticias Fars explicó el mecanismo en detalle: desde la inexorable falta de motivación de los dirigentes sirios para luchar contra las brigadas terroristas hasta el hecho de que Assad ignorara las serias advertencias del Líder Supremo iraní, Ali Jamenei, desde junio, hasta hace dos meses, cuando otros funcionarios iraníes advirtieron de que HTS y sus patrocinadores extranjeros estaban preparando una guerra relámpago. Según los iraníes

"Tras la caída de Alepo, quedó claro que Assad no tenía intenciones reales de permanecer en el poder, así que empezamos a entablar conversaciones diplomáticas con la oposición y organizamos la salida segura de nuestras tropas de Siria. Si el SAA no lucha, nosotros tampoco arriesgaremos la vida de nuestros soldados. Rusia y los EAU habían conseguido convencerle de que dimitiera, así que no podíamos hacer nada».

No hay confirmación rusa de que convencieran a Assad para que dimitiera: basta con interpretar esa reunión fallida en Moscú el 29 de noviembre. Pero, significativamente, hay confirmación, antes de eso, sobre que Turquía lo sabía todo sobre la ofensiva de HTS desde hace seis meses.

La versión de Ankara es previsiblemente turbia: HTS se lo comunicó y les pidió que no intervinieran. Además, el Ministerio de Asuntos Exteriores turco dio a entender que el presidente califa Recep Tayyip Erdogan trató de advertir a Assad (no hay noticias de Damasco al respecto). Ankara, a través del ministro de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan, niega firmemente haber orquestado o aprobado la ofensiva yihadista. Es posible que se arrepientan de ello, ya que todos, desde Washington hasta Tel Aviv, se han lanzado a atribuirse el mérito de la caída de Damasco.

Sólo la maquinaria propagandística de la OTAN cree esta versión, ya que HTS ha estado durante años completamente apoyado no sólo por Turquía, sino también, de forma encubierta, por Israel, que fue descubierto por pagar salarios a los extremistas durante la guerra siria, y famosamente ayudó a rehabilitar a combatientes de Al-Qaeda heridos en combate.

Todo ello conduce al escenario predominante de una demolición controlada cuidadosamente calculada por la CIA/MI6/Mossad, completada con un flujo incesante de armamento, entrenamiento ucraniano de takfiris en el uso de drones kamikazes FPV, y sansonitas llenas de dinero sobornando a altos funcionarios sirios.

Nuevo Gran Juego recargado

El colapso sirio puede ser un caso clásico de «ampliación de Rusia» - y también de Irán, cuando se trata del puente terrestre crucial que lo conecta con sus aliados en el Mediterráneo (los movimientos de resistencia libaneses y palestinos). Por no hablar de enviar un mensaje a China, que, a pesar de toda su elevada retórica de «comunidad de un futuro compartido», no ha hecho absolutamente nada para ayudar en la reconstrucción de Siria.

En el plano geoenergético, ahora ya no hay obstáculos para la resolución de una saga épica de Pipelineistán -y una de las razones clave de la guerra contra Siria, tal y como la analicé hace nueve años-: la construcción del gasoducto Qatar-Turquía a través de territorio sirio para proporcionar a Europa una alternativa al gas ruso. Assad había rechazado ese proyecto, tras lo cual Doha ayudó a financiar la guerra siria para derrocarlo.

No hay pruebas de que los principales Estados del Golfo Pérsico, como Arabia Saudí y los EAU, vayan a aceptar alegremente el estrellato geoeconómico de Qatar si se construye el gasoducto. Para empezar, tiene que atravesar territorio saudí, y es posible que Riad ya no esté dispuesta a ello.

Esta cuestión candente se une a un montón de otras cuestiones, entre ellas, con la puerta siria prácticamente cerrada: ¿cómo recibirá Hezbolá suministros de armas en el futuro y cómo reaccionará el mundo árabe ante el intento de Turquía de convertirse en una neo-otomana?

Además, está el espinoso caso de Turquía, país socio de los BRICS, que choca directamente con Rusia, China e Irán, los principales miembros de los BRICS. El nuevo giro de Ankara puede incluso acabar provocando que sea rechazada por los BRICS y que China no le conceda un estatus comercial favorable.

Si bien se puede argumentar que la pérdida de Siria puede ser devastadora para Rusia y la Mayoría Global, por ahora hay que esperar. En el caso de perder el puerto de Tartous que la URSS-Rusia ha gestionado desde 1971, junto con la base aérea de Hmeimim - y por lo tanto ser expulsado del Mediterráneo Oriental - Moscú tendría opciones de reemplazo, con diferentes grados de viabilidad.

Tenemos Argelia (socio del BRICS), Egipto (miembro del BRICS) y Libia. Incluso el Golfo Pérsico: que, por cierto, podría formar parte de la asociación estratégica integral Rusia-Irán, que firmarán oficialmente el 25 de enero en Moscú Putin y su homólogo iraní, el presidente Masoud Pezeshkian.

Es extremadamente ingenuo suponer que a Moscú le pilló por sorpresa la puesta en escena de un supuesto Kursk 2.0. Como si todos los activos de inteligencia rusos -bases, satélites, inteligencia terrestre- no hubieran escudriñado a un grupo de salafistas yihadistas durante meses reuniendo un ejército de decenas de miles en el Gran Idlib, completo con una división de tanques.

Así que es bastante plausible que lo que se está jugando es la clásica Rusia, combinada con la astucia persa. Teherán y Moscú no tardaron en hacer cuentas de lo que perderían -especialmente en términos de recursos humanos- si caían en la trampa de apoyar a un Assad ya debilitado en otra sangrienta y prolongada guerra terrestre. Aun así, Teherán ofreció apoyo militar, y Moscú, apoyo aéreo, y escenarios de negociación hasta el final.

Ahora, toda la tragedia siria -incluido un posible califato de todo Sham liderado por el yihadista reformado y partidario de las minorías Abu Mohammad al-Julani- cae bajo la plena responsabilidad de gestión del combo OTAN/Tel Aviv/Ankara.

Sencillamente, no están preparados para navegar por la ultracompleja matriz tribal, de clanes, incrustada en la corrupción siria, por no mencionar el magma de 37 grupos terroristas que sólo se mantienen unidos, hasta ahora, por el pequeño pegamento de derrocar a Assad. Sin duda, este volcán les explotará en sus caras colectivas, potencialmente en forma de horrendas batallas internas que pueden durar al menos unos cuantos años.

El noreste y el este de Siria ya están, instantáneamente, sumidos en la anarquía total, con una multitud de tribus locales empeñadas en mantener sus esquemas mafiosos a toda costa, negándose a ser controladas por un compuesto Rojava kurdo-estadounidense que es en gran parte comunista y secular. Algunas de estas tribus ya están intimando con los salafistas yihadistas apoyados por Turquía. Otras tribus árabes han unido fuerzas este año con Damasco tanto contra los extremistas como contra los secesionistas kurdos.

Siria occidental también puede ser territorio de la anarquía, como en Idlib: sangrienta rivalidad entre redes terroristas y de bandidos, entre clanes, tribus, etnias y grupos religiosos regimentados por Assad, el panorama es aún más complejo que en Libia bajo el ex presidente Muamar el Gadafi.

En cuanto a las líneas de suministro de los Jefes de Estado y de Policía, inevitablemente se estirarán, y entonces será fácil cortarlas, no sólo por Irán, por ejemplo, sino también por el ala de la OTAN a través de Turquía/Israel cuando se vuelvan contra el Califato, como invariablemente puede ocurrir si los abusos de este último se hacen demasiado evidentes en los medios de comunicación.

Nadie es capaz de prever lo que ocurrirá con el cadáver de la Siria de la dinastía Assad. Es posible que regresen millones de refugiados, sobre todo de Turquía, que Washington lleva años tratando de impedir para proteger su proyecto de «kurdificación» del norte, pero al mismo tiempo millones huirán, aterrorizados ante la perspectiva de un nuevo califato y de una renovada guerra civil.

¿Hay un posible rayo de luz entre tanta penumbra? El líder del gobierno de transición será Mohammad al-Bashir, que hasta hace poco era el primer ministro del llamado Gobierno de Salvación Sirio (SSG) en Idlib, gobernada por HTS. Ingeniero eléctrico de formación, Bashir añadió un título más a su formación en 2021: Sharia y ley.

Perder Siria no debería significar perder Palestina

La Mayoría Global puede estar de luto por lo que, a primera vista, parece un golpe casi letal contra el Eje de la Resistencia. Sin embargo, no hay forma de que Rusia, Irán, Irak -e incluso la estruendosamente silenciosa China- permitan que prevalezca un ejército proxy salafi-jihadi respaldado por la OTAN, Israel y Turquía. A diferencia del Occidente colectivo, son más listos, más duros, infinitamente más pacientes y tienen en cuenta los contornos del Gran Panorama que se avecina. Es demasiado pronto; tarde o temprano empezarán a rodar para impedir que el yihadismo respaldado por Occidente se extienda a Pekín, Teherán y Moscú.

La agencia rusa de inteligencia exterior Sluzhba Vneshney Razvedki (SVR) tiene que estar ahora vigilando 24 horas al día, 7 días a la semana, cuál será el próximo destino de la gran brigada salafista y yihadista de Siria, en su inmensa mayoría uzbecos, uigures, tayikos y una pizca de chechenos. No hay duda de que serán utilizados para «extender» (terminología estadounidense Think Tankland) no sólo Asia Central sino también la Federación Rusa.

Mientras tanto, Israel se verá desbordado en el Golán. Los estadounidenses se sentirán temporalmente seguros en torno a los campos petrolíferos de los que seguirán robando el petróleo sirio. Son dos latitudes ideales para el inicio de lo que sería la primera represalia concertada de los BRICS contra quienes están desencadenando la Primera Guerra de los BRICS.

Luego está la tragedia definitiva: Palestina. Un enorme giro argumental tuvo lugar justo dentro de la venerable mezquita de los Omeyas en Damasco. La OTAN, el ejército israelí, el ejército turco, el ejército de los cabecillas, prometen ahora a los palestinos que vendrán a liberar Gaza y Jerusalén.

Sin embargo, hasta este pasado domingo, todo era «Amamos a Israel». El Maestro de Ceremonias de esta operación de relaciones públicas -diseñada para engañar al mundo musulmán y a la Mayoría Global- no es otro que el mismísimo Califa de al-Sham, Julani.

Tal y como están las cosas, el nuevo régimen de Damasco estará, a efectos prácticos, respaldado por quienes apoyan e ingenian Eretz Israel y el genocidio de Palestina. Ya está al descubierto, viniendo de los propios funcionarios del gabinete israelí: Lo ideal para Tel Aviv sería expulsar a la población de Gaza y Cisjordania a Siria, aunque Jordania es su destino preferido.

Esta es la batalla en la que hay que centrarse a partir de ahora. El difunto secretario general de Hezbolá, Hassan Nasrallah, fue tajante cuando insistió en el significado más profundo de perder Siria: «Se perdería Palestina». Más que nunca, depende de una Resistencia Global no permitirlo. 

Traducción al español para Geopolitika.ru

por el Dr. Enrique Refoyo

Fuente: https://thecradle.co/

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