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martes, 23 de septiembre de 2025

UCRANIA E "ISRAEL": ALIANZA ENTRE NEONAZISMO Y NACIONALSIONISMO

Pablo Jofré Leal

Almayadeen, 13/11/2023

Fuente: HispanTV

Las acciones destructivas de occidente dirigidas a apoyar en forma irrestricta tanto al régimen ultraderechista ucraniano y al nacionalsionismo israelí están llevando, lo expliciten o no, al crecimiento y a la intensificación de conductas antisemitas, que arrastran también acciones de islamofobia.

La operación militar iniciada por la federación rusa en Ucrania tiene dos propósitos bien precisos y dados a conocer profusamente: desnazificar y desmilitarizar aquel país convertido en punta de lanza y testaferro de Washington y la Organización del Tratado del Atlántico Norte – OTAN – contra Rusia.

Una federación rusa que ha sido cercada desde el fin de la exUnión de Repúblicas Socialistas Soviéticas – URSS – rodeándola con bases militares e incorporando en esa conducta belicista, no sólo exrepúblicas soviéticas al seno de la organización Militar occidental, sino también a países que alguna vez formaron parte del llamado bloque socialista generando un desbalance en el poder de esa zona del mundo.

Una clarísima provocación que ha sido alertada y denunciada por Rusia, exigida en su freno mediante el compromiso de garantías de seguridad incumplidas por occidente. Provocaciones permanentes a través del apoyo occidental a procesos desestabilizadores en Georgia, sino que en la propia Ucrania donde se alentó, apoyó y concretó el Golpe de Estado de febrero del año 2014, que significó nazificar el país.

Las palabras textuales del presidente ruso Vladimir Putin aquella madrugada del jueves 24 de febrero del año 2022 fueron “he tomado la decisión de llevar a cabo una operación militar especial. Su objetivo será defender al pueblo que durante ocho años ha sufrido persecución y genocidio por parte del régimen de Kiev. Para ello, apuntaremos a la desmilitarización y desnazificación de Ucrania".

Palabras de Putin que refrendan la necesidad de recordar y siempre contextualizar pues resulta una conducta contumaz el utilizar el relato, por parte de Washington y los suyos, que presenta el inicio de la historia de los procesos políticos desde el momento que le es útil para su visión de mundo, cuando ellos dan el punto de partida. En Ucrania los hechos para Washington y los suyos partieron en febrero del año 2022, no en febrero del año 2014 e incluso antes con la política de cerco y máxima presión contra la federación rusa tras la disolución de la ex URSS.

En el caso de Palestina, los medios occidentales transmiten en forma pertinaz, que los hechos del 7 de octubre con la operación de la resistencia palestina denominada Diluvio Al Aqsa “obligó” la respuesta supuestamente autodefensiva del régimen sionista israelí, cuando la estricta verdad es que la legítima acción de la resistencia palestina es producto de 75 años de ocupación, colonización y exterminio llevado a cabo por el nacionalsionismo contra Palestina y su pueblo.

Proceso que ha implicado la usurpación y robo de sus territorios, el asesinato de decenas de miles de palestinos entre ellos miles y miles de niños con la idea de hipotecar el futuro del pueblo palestino. La construcción de un muro de segregación en Cisjordania, el bloqueo total de la Franja de Gaza desde el año 2006 a la fecha.

La demolición de viviendas, destrucción de cultivos, el impedir el retorno de los refugiados, la construcción de asentamientos con 650 mil colonos extranjeros afincados en Cisjordania. Tener presente los hechos, tener contexto y análisis permite no dejarse seducir por la manipulación y desinformación, permite tener opinión propia y así desmentir y desmantelar el aparataje comunicacional de aquellos que desean seguir manteniendo la unipolaridad del mundo impidiendo el concretar un mundo multilateral.

La pregunta que surgió tras el inicio de las operaciones militares rusas en defensa del Donbás, fundamentalmente, es si correspondía hablar de desnazificación en un país apoyado por Washington y una Europa que había tenido participación en el combate al nacionalsocialismo y que en el caso de algunos países europeos sufrió en carne propia las políticas de exterminio del Tercer Reich, nunca como la exUnión Soviética que entregó la sangre generosa de 27 millones de sus hijos e hijas para derrotar al nazismo.

La respuesta es más que evidente: un sí rotundo frente a una Ucrania, que como una sociedad de borregos está siendo conducida en el camino de una ideología de crimen y desprecio por todo aquello que no respondería a sus cánones sociales y políticos. No es casualidad que la figura de uno de los referentes del nacionalsionismo, aliado del régimen hitleriano y cómplice en los crímenes llevados a cabo por el Tercer Reich sea Stepan Bandera.

Icono reverenciado por el nazismo del siglo XXI en Ucrania. Mitificado como un héroe por aquellos que forman parte del llamado batallón Azov, Dnipro, entre otros, criticados por mostrar, exhibir y portar símbolos nazis, como el Wolfsangel, utilizado por la 2ª División SS Das Reich, y el Sol Negro. Sumemos grupos como el Partido Svoboda, el C-14 y el Pravyi Sektor – sector derecha – que han creado sus propias fuerzas de camisas pardas y que se han sumado a lo que son las fuerzas regulares del ejército ucraniano.

Una docena de milicias identificadas desde 2014 se nutren de un antisemitismo rastreable a comienzos del siglo XX. Supremacistas, homofóbicos, etnocentristas, antirusos por excelencia” (1) Un Stepan Bandera que a la luz de la historia fue simplemente un oportunista ultraderechista, convertido en un colaboracionista del agresor nazi durante la invasión a la URSS, que facilitó el dominio de Ucrania y que luego cuando vio que había sido engañado en su traición y deseos de ver destruida a la URSS y sobre todo a Rusia y se volvió infructuosamente contra sus amos del Tercer Reich convencido que su plan de independencia no llegaría a buen puerto.

Lo paradójico es que un régimen como el kievista, donde predominan los sectores más ultranacionalistas, vinculados a la ideología nacionalsocialista tanto en discursos como en simbología, esté estrechando lazos con el régimen sionista cuya esencia es aferrarse al judaísmo – aunque ello sea oportunista - al semitismo y una ideología que sustenta mitos fundacionales del orden de auto considerarse pueblo elegido a quien se le habría otorgado un territorio por obra y gracia de una divinidad al parecer agente inmobiliario exclusivo y excluyente.

Un régimen cuya narrativa permanente es el recuerdo de lo que denomina el holocausto a manos precisamente del Tercer Reich cuya ideología nacionalsocialista llevó a la muerte, no sólo a millones de europeos de creencia judía, sino también 27 millones de soviéticos, prisioneros de guerra, políticos opositores al nazismo, discapacitados mentales y gitanos. Hoy, el oportunismo político de un Zelensky – de una familia creyente en el judaísmo - con miembros del gabinete y un sector del ejército, desea ganarse la simpatía y el apoyo de Benjamín Netanyahu, no por un tema religioso, sino para confrontar a Rusia e incluso tratar de confundir a la voluble sociedad internacional, para que se vincule a Moscú con Hamas (2)

Un Volodimir Zelensky que, al inicio de su mandato presidencial señaló que, entre sus prioridades, no estaba su condición de creyente judío “El hecho de que sea judío está en la posición 20 de la lista de mis rasgos” (3) Hoy, el otrora comediante se prodiga en mensajes de apoyo incondicional a "Israel", tras lo acontecimientos del 7 de octubre pasado, cuando la resistencia palestina concretó una operación militar, que en pleno uso del derecho internacional le otorga el aval para el logro de su autodeterminación y el fin de 75 años de crímenes contra el pueblo palestino.

Zelensky, el día 11 de octubre pasado, en una de sus numerosas reuniones de coordinación entre Ucrania y la OTAN sostuvo que las democracias occidentales deben secundar la respuesta militar israelí en Gaza y no abogar por salidas negociadas. “A veces pensamos en cómo resistir o en cómo detener la guerra, cómo conseguir el diálogo con Irán o con Rusia, pero pienso que tenemos que hacer lo contrario”, dijo Zelensky, “no tenemos que dar ni siquiera la posibilidad al agresor de pensar en una tercera guerra mundial, en una nueva ola de agresiones, en una nueva tragedia”

Mismo tenor de las palabras de Netanyahu y su gabinete de extremistas, que han amenazado incluso con exterminar a la población palestina, expulsarla de su territorio en Gaza y que hoy les niegan el agua, la electricidad, el acceso a alimentos y fármacos. La política de solución final en interpretación israelí -un remake de la Conferencia de Wannsee nacionalsocialista hoy en versión telemática entre Washington y "Tel Aviv" - incluso si ello significa lanzar artefactos nucleares como lo sostuvo el ministro israelí de Patrimonio, el ultraderechista extremista Amichai Eliyahu, quien sostuvo y revelo de paso lo que "Israel" ha negado respecto a poseer artefactos nucleares “el lanzamiento de una bomba atómica contra la Franja de Gaza podría ser una de las opciones en la guerra” según señaló Eliyahu y dado a conocer por el diario The Times of Israel el domingo 5 de noviembre pasado (4).

Palestina ha sido tema también en la fuerte disputa entre el ente sionista y Rusia por el tema Ucrania, que tuvo su momento más tenso cuando el ex primer ministro sionista Yair Lapid sostuvo que Moscú estaba cometiendo crímenes de guerra en Ucrania. Para la cancillería rusa los comentarios de Lapid no sólo eran antihistóricos, sino que explican “en gran medida por qué el actual Gobierno israelí apoya al régimen neonazi de Kiev" Esto, a pesar de que la defensa de Zelensky argumenta que la creencia judía del mandatario ucraniano lo excluiría de alianza con el nazismo. La realidad indica que la religión de Zelensky no significa, en modo alguno, que Ucrania no esté dominada por neonazis y que la religión sea aprovechada en forma oportunista por los extremistas, tanto de Ucrania como de Israel para acercar posiciones y objetivos comunes.

Moscú sostiene que, “el antisemitismo en la vida cotidiana y en la política no se detiene y, por el contrario, se alimenta en el país europeo” (5) cuestión que trae aparejado el peligro del crecimiento de esta animadversión expresada en pogromos, ataques y generación de un ambiente de odio y exclusión en el conjunto de Europa, precisamente por la acción entre Kiev y "Tel Aviv". No se queje Europa después del avance y peligro que significa reflotar la bestia del nazismo en sus distintas variantes, como lo vemos en varios países de una Europa comunitaria, que más parece el patio trasero de Washington que una mancomunidad soberana de naciones.

Traigo a colación en este tema del reflotar neonazi en Europa, un interesantísimo escrito del Embajador de Rusia en Chile, Sergei N.Koshkin (6) publicado en diversos medios, donde puntualiza el hecho que “nazismo está siendo glorificado en Ucrania a nivel de Estado efectivamente, una breve arqueología de decisiones tomadas por Kiev tras el golpe de estado del año 2014, que derrocó al expresidente Viktor Yanukovich nos señal esta tendencia nazista y de consolidación del antisemitismo “el año 2015 fueron nombrados «luchadores por la independencia de Ucrania en el siglo XX» los combatientes de las unidades militares pronazi de la Segunda Guerra Mundial – la Organización de Nacionalistas Ucranianos y el Ejército Insurgente Ucraniano, así como sus líderes Stepán Bandera y Román Shujévich. El último sirvió en los destacamentos armados del Tercer Reich, el llamado batallón Nachtigal, 201.º batallón de la Schutzmannschaft (Legión Ucraniana).

El año 2018, la Rada Suprema, parlamento ucraniano, aprobó para sus militares y policías el saludo de los colaboracionistas de la OUN ¡Gloria a Ucrania! y la respuesta ¡Gloria a los héroes!, el cual copia el infame saludo del Tercer Reich. Desde el año 2019 el cumpleaños del colaboracionista con el ocupante nazi de Ucrania, Stepán Bandera se festeja a nivel de Estado: se llevan a cabo demostraciones con antorchas a estilo nazi en Kiev y otras ciudades de Ucrania.

El 14 de octubre de 2022, Zelenski otorgó el título de Héroe de Ucrania a Miroslav Simchich. Tras la Segunda Guerra Mundial, fue condenado por la masacre de la aldea Pistyn, región de Ivano-Frankovsk, poblada por polacos. El 6 de diciembre de 2022, el Tribunal Supremo de Ucrania declaró que los símbolos de la división de las SS “Galicia” ya no se consideran nazi en Ucrania. Una decisión que va en contra de las decisiones del Tribunal de Núremberg.

Zelensky, apoyado por el régimen israelí y los políticos más fanáticos de una sociedad de por si extrema, exige a la OTAN y en especial a Washington que el maná de dinero y armas siga fluyendo a pesar de los crímenes de guerra y lesa humanidad que "Israel" comete contra el pueblo palestino. El mandatario ucraniano afirma que, tanto Ucrania como "Israel" llevan a cabo una política de autodefensa frente a Rusia y la resistencia palestina y, por tanto, se infiere que el apoyo occidental no debe cesar. Unidad de propósitos y beneficios recibidos generosamente entre un régimen neonazi y el régimen nacionalsionista israelí.

La ambición, el mantener el sostén financiero y militar occidental, seguir mamando de la teta imperial, aunque las contradicciones políticas e históricas sean patentes es muestra indesmentible que nos encontramos ante dos gobiernos donde el elemento ético fulgura y brillará por su ausencia. El pordiosero, el mendicante presidente de Ucrania no ha tenido pudor en poner la mano para recibir los miles y miles de millones de dólares para seguir prolongando una guerra que tiene perdida, pero al mismo tiempo incrementa la corrupción desatada en el país de Europa oriental y que ha generado severas críticas en la política europea y estadounidense.

Ante medios europeos que le preguntaron a Zelensky en Bruselas si le preocupa que la situación de agresión de "Israel" a Gaza diluya o desvíe la atención de Occidente de la defensa de Ucrania, el presidente ucraniano señaló que "Por supuesto que es una situación peligrosa, en primer lugar, para la gente en Ucrania que está en esta larga guerra. Todo el mundo está preocupado de que, si hay otras tragedias peores en el mundo (con todo respeto a esas personas) y un volumen fijo de ayuda militar, ¿qué es lo que los socios, especialmente Estados Unidos, ¿pero también la Unión Europea nos podrán enviar?” La mano menesterosa de Kiev está abierta en espera de las dádivas mortales de occidente y de pasada un empujón a "Israel", para que siga su política de exterminio del pueblo palestino. 70 mil millones de dólares es la cifra que sumerge la conciencia y el respeto a los derechos humanos en un barril de ácido. El nazismo y el sionismo unidos en la recepción de armas y dinero para seguir sus guerras. La retórica demencial de Zelensky no para, al sostener que “terroristas como Putin o Hamas buscan convertir en rehenes a naciones libres y democráticas. Y quieren poder sobre quienes buscan la libertad. Los terroristas no cambiarán. Simplemente deben perder. Y eso significa que debemos ganar" (7).

Desde el parlamento sionista y en especial del partido gobernante – el Likud - se han elevado voces en que piden que "Israel" amplíe con ayuda militar su apoyo a Ucrania. El jefe de la Comisión de Exteriores y Defensa de la Knesset y diputado del gobernante Likud, Yuli Edelstein, ha dicho que es necesario ir más allá de la ayuda humanitaria a Ucrania y poner a su servicio el resto de las áreas tecnológicas y estratégicas, incluidas las militares. Idea que no ha tenido como complemento ninguna referencia el carácter nazista del gobierno ucraniano y con ello la posibilidad cierta que el temido antisemitismo que tanto alerta "Israel" en su Hasbará y lavado de imagen ante el mundo, se coinvierta en una realidad allí, en las puertas de la Europa que sólo hace 78 años frenó al nacionalsocialismo.

Pero, tal recuerdo no perjudica los lazos, al estilo Haavara entre el régimen nazi y la federación sionista el año 1933 y que hoy se replica en la conjunción de intereses entre la Ucrania de Zelensky y el "Israel" de Netanyahu y su gabinete extremista. Una relación que se extiende desde el año 2019 cuando ambos políticos estrecharon lazos apelando a su condición de creyentes judíos, aunque bien sabemos que si de algo carecen es de fe y más bien utilizan su religión para fines políticos oportunistas (8)

Hoy los pasos de matizar el avance del nazismo y el sionismo han llevado a parte del mundo – en especial el Donbás, Palestina, Siria, Irak, fundamentalmente, a sufrir los horrores del exterminio masivo a manos de la nueva alianza entre el nazismo de Kiev y el nacionalsionismo israelí. Las acciones destructivas de occidente dirigidas a apoyar en forma irrestricta tanto al régimen ultraderechista ucraniano y al nacionalsionismo israelí están llevando, lo expliciten o no, al crecimiento y a la intensificación de conductas antisemitas, que arrastran también acciones de islamofobia.

Son las consecuencias de las políticas hegemónicas de un occidente, que tuvo responsabilidad en el desarrollo del nacionalsocialismo alemán y que hoy atiza el fuego destructor de un alianza neonazi y sionista que ha significado decenas de miles de muertos, heridos y destrucción sin que esto tenga visos de terminar.


Notas el autor:


1  https://www.telam.com.ar/notas/202203/585959-paramilitares-y-grupos-neonazis-ucranianos-como-inciden-en-la-guerra-y-en-la-paz-del-pais.

2 html https://elpais.com/internacional/2023-10-23/ucrania-quiere-ganarse-a-israel-como-aliado-contra-rusia.

3  html https://elpais.com/internacional/2023-10-23/ucrania-quiere-ganarse-a-israel-como-aliado-contra-rusia.

4  html https://www.cronica.com.mx/mundo/ministro-netanyahu-revela-secreto-voces-israel-armas-nucleares.

5  html https://es.euronews.com/2022/05/03/ucrania-crisis-israel-rusia

6  Afirma el embajador Sergei N.Koshkin en https://www.mid.ru/tv/?id=1872789&lang=es que la población de Ucrania está siendo adoctrinada con la ideología nazi. Prácticamente en todos los libros escolares los hechos históricos se presentan de manera tergiversada y son sujeto a revisión conforme a la propaganda oficial de rusofobia. No son una excepción hasta los abecedarios. Además, tras el golpe de Estado de 2014, los militantes del batallón neonazi «Azov» se dedicaban a reclutar a niños y educarlos en el espíritu de odio salvaje hacia los rusos. Las ideas nazis son muy comunes no solo entre los destacamentos voluntarios (cuyo núcleo principal forman los neonazis declarados), sino también entre los efectivos de las FF.AA. de Ucrania. Tienen tatuajes nazis, usan patches con símbolos y lemas nazis. Al tiempo de honrar a los colaboracionistas nazis y denigrar la memoria de los soldados del Ejército Soviético, la cúpula del régimen de Kiev promueve la demolición de los monumentos a los Soldados Libertadores soviéticos y a las víctimas de la Guerra, incluidos los relacionados con el Holocausto. El 9 de febrero de 2023 en Kiev desmantelaron el monumento al General soviético Nikolai Vatutin, quien comandó la liberación de Kiev de los nazis y fue asesinado en 1944 por UPA. Ese mismo 9 de febrero, pero de 1943, una unidad de UPA atacó el poblado Párosla donde asesinó a 173 polacos civiles, 43 niños entre ellos. Otro hecho muy importante – en 2016 en Kiev la Avenida Vatutin fue renombrada a la Avenida Shujévich en honor de Román Shujévich, comandante de UPA.

7  Por su parte, el secretario de Defensa norteamericano, Lloyd Austin, ha aprovechado su visita a Bruselas para mandar un mensaje tranquilizador: aunque Biden se dispone a enviar a Israel toda la ayuda militar que necesite para hacer frente a Hamás, no por ello va a desatender a Ucrania. "Que nadie se equivoque. Estados Unidos apoyará a Ucrania todo el tiempo que sea necesario" https://www.elespanol.com/mundo/europa/20231012/zelenski-pide-otan-no-descuide-ayuda-militar-ucrania-nueva-guerra-israel-hamas/801170222_0.html

8  https://agenciaajn.com/noticia/netanyahu-avanza-en-una-alianza-con-el-presidente-de-ucrania-124461

martes, 17 de junio de 2025

SIONISTA, TOMA TU TOMATE

 Por Alejandro Kirk, corresponsal senior de HispanTV 

Hispan TV, 16/06/2025

Seré breve y directo: los fulminantes ataques de Irán contra Israel, las instalaciones destruidas, los chillidos histéricos de los colonos de Tel Aviv, generan un placer vengativo, y reivindican a millones de personas.

Por ejemplo, para quienes hemos estado sometidos por semanas y meses a la vigilancia constante de drones israelíes -zumbando invisibles día y noche en el cielo-  absolutamente indefensos, sabiendo que en cualquier momento puede caer -y cae- un misil en tu cabeza, destruir un edificio, o un barrio entero, en cualquier parte y sin motivo alguno.

Por ejemplo, para quienes hemos presenciado de cerca la destrucción total de viviendas civiles, los pedazos de seres humanos esparcidos entre los escombros dejados por un misil sionista, junto a sus pertenencias: los juguetes bañados en sangre, cuadernos, computadores, zapatos, muebles, vestidos, cosméticos, mantas, cobijas, los vestigios de vidas castigadas solo por existir.

Y el mejor ejemplo, lo que puedan sentir los martirizados habitantes de Gaza y Cisjordania, en pleno desarrollo del genocidio, víctimas del plan de “solución final” del “problema palestino”, por parte del fascismo sionista.

Es difícil describir el placer que genera ver temblando incontrolablemente la mano del sádico y cobarde vocero militar israelí, Avichai Adraee, momentos después de la primera represalia iraní contra la agresión israelí del 13 de junio. El mismo que el día anterior había proclamado representar una “nación invencible”.

¿Por qué produce placer? Porque Adraee era quien mantenía a la población del Líbano en ascuas, día tras día, anunciando ataques en zonas residenciales. Ataques que a veces no se producían, y él se burlaba de las familias que huían con lo puesto sin rumbo. Y se burlaba también de los refugiados, y de las personas que habían sido asesinadas.

Quiso mantener esa arrogancia, pero su mano derecha lo traicionó, temblando como una hoja mientras intentaba una vez más presentar al ente sionista como víctima de los despiadados musulmanes.

Las propia llamada “Fuerza de Defensa” colonial sionista comenzó a quejarse de lo insensibles que son los comandantes iraníes, que atacan  instalaciones civiles o residenciales. Los mismos que desde octubre de 2023 han estado asesinando sistemáticamente, planificadamente, a por lo menos 60 mil civiles palestinos, un  tercio de ellos niños, en Gaza.

Y ¿por qué producen placer los chillidos histéricos en Tel Aviv? Porque, según encuestas, cerca de 95 por ciento de la población colonial respalda el genocidio y la limpieza étnica, y porque de ellos, cerca de 60 por ciento encuentra que Israel ha sido “débil” al perpetrar sus crímenes.

Porque son israelíes comunes y corrientes los que distribuyen videos y memes burlándose de los niños asesinados. Porque son ellos quienes va a una colina cercana a Gaza a ver y aplaudir la masacre en vivo y en directo, y celebran los saqueos y humillaciones que sus soldados cometen contra un pueblo desarmado.

El autodenominado “pueblo elegido” está tomando de su propia medicina, ni más ni menos, y el delirante líder Benjamin Netanyahu (el polaco Mileikowsky) suplica desesperado que Estados Unidos y la OTAN entren en guerra directa con Irán, porque la indirecta no basta. Porque no alcanza con toda la asistencia militar, financiera y política que le prestan, sin la cual su potencia se vuelve cero. Porque no le alcanzan la inteligencia de los satélites y los aviones espías y los misiles de los barcos de sus patronos, para derrotar a la República Islámica de Irán.

El 13 de junio, a través de saboteadores, Israel logró desarticular la defensa antiaérea iraní en la zona occidental del país, y propinar golpes contundentes, asesinar a líderes militares y científicos, y tras ese golpe se proclamó inmediatamente vencedor absoluto.

Subestimando con frases burlonas y racistas al adversario que se perfila como su enterrador.

Dos días después comenzó el infierno que prometió Irán, y que no eran bravatas huecas. Dice el lugar común que las guerras se sabe cómo comienzan, pero no como terminan, y ésta se le fue de las manos al agresor sionista.

El mundo será sin duda un espacio mejor sin Israel y sin el sionismo racista y criminal.

domingo, 26 de enero de 2025

CÓMO LOS ROTHSCHILD AYUDARON A CREAR EL TERCER REICH E ISRAEL

 Valentin Katasonov

Geopolitika.ru, 15/01/2025

Tras el estallido de una nueva ronda de guerra en Oriente Próximo el 7 de octubre de 2023, ha vuelto a aumentar el interés por la cuestión de qué es el Estado de Israel, por qué se creó en 1948 y quién estuvo detrás de su creación.

Los conocedores de la historia le dirán que la idea de crear un Estado judío surgió en la segunda mitad del siglo XIX. Se articuló en el Primer Congreso Sionista, celebrado en Basilea en 1897 bajo el liderazgo de Theodor Herzl (1860-1904). En este congreso también fue elegido presidente de la Organización Sionista Mundial (OSM). Herzl expresó y dio voz a las ideas de la élite judía mundial, que había gobernado a su rebaño (judíos y seguidores de diversas interpretaciones del judaísmo) durante muchos siglos. Algunos autores se refieren a esta élite como el Sanedrín Mundial.

Por cierto, la WZO también recibió un apoyo muy vigoroso de los llamados «sionistas cristianos». Se trata de una parte significativa de los protestantes (especialmente del mundo anglosajón), a los que comúnmente se denomina 'evangélicos' (puritanos, metodistas, bautistas y otros) y que ya se habían formado como movimiento durante la Reforma. Tuve que comunicarme con tales sionistas cristianos en Estados Unidos. Tienen una especie de sentimiento de culpa hacia los judíos difícil de explicar (similar al que sienten algunos alemanes en el siglo XXI hacia los judíos, especialmente los judíos de Israel). Refiriéndose a las Sagradas Escrituras, los sionistas protestantes afirmaban (y, por cierto, siguen afirmando hasta el día de hoy) que los verdaderos cristianos deben cumplir con su deber hacia el «pueblo elegido». La esencia de este deber es principalmente ayudar a los judíos a regresar a la «Tierra Prometida». Un ejemplo llamativo de tal sionista protestante es Donald Trump, que acaba de ganar las elecciones presidenciales en Estados Unidos.

Pero volvamos al siglo XIX. El Sanedrín entre bastidores estaba muy preocupado en aquella época por la brusca intensificación del proceso de asimilación judía en Europa (y también en el Nuevo Mundo). Muchos de ellos habían olvidado hacía tiempo lo que eran el judaísmo, la Torá (el Pentateuco de Moisés) y el Talmud, el Sabbat y la circuncisión; dejaron de ir a la sinagoga, empezaron a bautizarse, a casarse con no judíos, etcétera. En una palabra, el Sanedrín mundial empezó a perder pie, y los pastores judíos empezaron a perder su rebaño. Y a los sionistas cristianos les preocupaba que pronto no quedara nadie con quien cumplir su sagrado deber.

El Primer Ministro británico Benjamin Disraeli (1804-1881), siendo un judío bautizado que estaba en proceso de asimilación, sintió muy bien este ambiente alarmante para los descendientes del «pueblo elegido». Los descendientes querían convertirse en europeos al cien por cien, y el sanedrín entre bastidores empezó a preparar un programa de medidas para devolver las ovejas perdidas al rebaño. Por cierto, Disraeli, siendo abogado por formación y experiencia, demostró extraordinarias dotes para la literatura. Cabe destacar especialmente tres de sus novelas: «Coningsby, o la nueva generación» (1844); “Sybil, o las dos naciones” (1845); “Tancred, o la nueva cruzada” (1847). En las novelas, novelas cortas y relatos de Disraeli, se percibe la inquietud de que los descendientes del «pueblo elegido» se enfrentarían a graves pruebas en un futuro próximo, y que sería poco probable que disfrutaran de los dones de la civilización europea.»

Al parecer, el Sanedrín Mundial apostó por Theodor Herzl, judío austriaco asimilado y periodista. Se le encomendó la tarea de articular y poner en práctica la idea del sionismo. Primero, el renacimiento de aquel antiguo y gran Israel que existió en tiempos del rey David y del rey Salomón (es decir, hace aproximadamente tres mil años). Segundo, el retorno de los judíos de todos los rincones del mundo a esta «Tierra Prometida». Cabe destacar que el nuevo, o Gran Israel, debería ser aún más grande que el reino de David y Salomón y extenderse «desde el Nilo hasta el Éufrates». Sin embargo, a finales del siglo XIX y principios del XX, esta idea no encontró suficiente apoyo ni entre los judíos ni (sobre todo) entre los no judíos. Theodor Herzl ya estaba dispuesto a comprometerse con la creación de una «patria nacional» para los judíos: si no en Palestina («la Tierra Prometida»), al menos en otro lugar. Y parece que en 1903 empezó a surgir la opción de crear un Estado judío en Uganda, territorio propuesto por Gran Bretaña. Theodor Herzl aceptó la oferta de Londres. Pero los sionistas radicales se opusieron categóricamente. Casualidad o no, en 1904, Herzl falleció a una edad relativamente temprana (muchos creen que no fue por casualidad).

Después de Herzl, Chaim Weizmann (1874-1952) se convirtió tiempo después en el líder del sionismo. Era originario del Imperio ruso, de una remota aldea de la provincia de Grodno (Bielorrusia), situada dentro del Pale of Settlement (una región occidental del Imperio ruso). Sin duda, fue quien más contribuyó a la creación del Estado de Israel. A finales del siglo pasado, este judío asquenazí era poco conocido en Rusia o Europa. Y después de la Primera Guerra Mundial, estadistas como Balfour, Lloyd George, Winston Churchill, Woodrow Wilson, Franklin Roosevelt, Harry Truman y otros se pusieron firmes ante él. Y tras la creación del Estado de Israel, Chaim Weizmann se convirtió en el primer presidente de este Estado.

Se puede leer sobre esto en varios libros. Quizá el más profundo e informativo sea el libro del famoso periodista inglés Douglas Reed, «La controversia de Sión» (lo escribió entre 1949 y 1956; se publicó por primera vez en 1977, un año después de la muerte del autor)».

El sionismo maduro es una simbiosis de planes políticos y doctrinas y normas religiosas del sanedrín entre bastidores. El lado político del sionismo es la creación del Estado de Israel y la continua expansión de sus fronteras e influencia. La vertiente religiosa del sionismo es la imposición de la exclusividad de un determinado grupo de personas que se consideran «judíos» e «israelitas» (todos los demás en relación con ellos son ganado, o «goyim»). Esta característica del sionismo quedó registrada en la Resolución nº 3379 de la Asamblea General de la ONU, de 10 de noviembre de 1975. En ella se afirma que «el sionismo es una forma de racismo y discriminación racial». Es cierto que en diciembre de 1991, cuando la URSS se derrumbaba, el mundo organizó entre bastidores la anulación de la resolución. Pero el documento que define el sionismo no puede ser destruido.

Por supuesto, el Estado de Israel fue preparado por muchas figuras, no sólo por Chaim Weizmann. Como escribe Douglas Reed, los papeles y las tareas fueron distribuidos no sólo por los líderes del Sanedrín entre bastidores, sino también por aquellos que pueden ser llamados los «amos del dinero», es decir, banqueros y financieros, que, como es bien sabido, son descendientes de los prestamistas judíos que crearon la acumulación inicial de capital durante la Edad Media y que prepararon y llevaron a cabo revoluciones burguesas con el fin de eliminar cualquier restricción a la actividad financiera y usurera y hacer del dinero el principal instrumento para controlar a la gente y a la sociedad.

Por todo lo anterior, me gustaría destacar la contribución del clan Rothschild a la causa del sionismo y a la creación del Estado de Israel.

Muchos conocen la «Declaración Balfour», que debe su nombre al entonces Secretario de Asuntos Exteriores británico Balfour y que fue publicada en noviembre de 1917. Fue la primera vez que se proclamó públicamente el objetivo de crear el Estado de Israel en el territorio de Palestina. La carta fue preparada por Balfour, que estaba considerando a quién designar como destinatario del mensaje. Weizmann ya era entonces miembro de la oficina del Secretario de Asuntos Exteriores, y aconsejó a Balfour que dirigiera la declaración al presidente de la Federación Sionista Británica, lord Lionel Walter Rothschild, descendiente de Nathan Mayer Rothschild, fundador de la sucursal londinense de la casa bancaria. En diciembre de 1917, los judíos más prominentes de Inglaterra se reunieron en la Ópera de Londres. La sala estaba abarrotada. Muchos estaban de pie en los pasillos y en la calle. Lord Lionel Walter Rothschild leyó una carta oficial del gobierno británico y pronunció un discurso en el que definió la Declaración Balfour como el acontecimiento político más significativo de la historia judía de los últimos dos mil años. (Kandel Felix Solomonovich, The Land Beneath Our Feet: The History of Settlement and Development of Eretz Israel from the Early 19th Century to the End of World War I. Moscú: Gesharim, 2003).

Un acontecimiento importante fue la elección de Chaim Weizmann como «rey de los judíos» del mundo en 1920 por los Rothschild, los Schiff, los Baruch y otros judíos ricos. En la Conferencia Sionista de 1920, celebrada en Londres, Weizmann fue elegido Presidente de la Organización Sionista. Ocupó este cargo hasta 1931, y de nuevo de 1935 a 1946.

Después de que la Sociedad de Naciones designara que Palestina quedaba bajo mandato británico en 1922, los Rothschild empezaron a facilitar la inmigración de judíos de diversos países al territorio bajo mandato. Pero la eficacia de estos esfuerzos fue extremadamente baja. Entre 1924 y 1929 (la llamada Cuarta Aliá), 82.000 judíos llegaron a Palestina, principalmente como resultado del aumento del sentimiento antijudío en Polonia y Hungría. Sin embargo, aproximadamente 23.000 de esta oleada de emigrantes abandonaron posteriormente Palestina.

A finales de los años veinte y principios de los treinta, quedó claro que no sería posible reunir una masa crítica de judíos en la «tierra prometida» mediante llamamientos y algún tipo de apoyo financiero. Entonces los sionistas apostaron por preparar y llevar a cabo otra guerra mundial, con la intención de obligar a los judíos no a ir, sino a huir a la «tierra prometida». En esto, los Rothschild también contribuyeron significativamente a tales preparativos. Además de los Rothschild, Adolf Hitler y el NSDAP contaron con el apoyo financiero de influyentes industriales judíos como Fritz Mandel. El Führer recibió un importante apoyo de los banqueros berlineses Oskar Wasserman (uno de los jefes del Deutsche Bank) y Hans Privin, así como del famoso grupo bancario Warburg y de Max Warburg personalmente (director del banco de Hamburgo «M.M. Warburg & Co.»).

Hay bastantes libros en los que los autores concluyen directamente: Los judíos financiaron la creación del Tercer Reich y a Hitler personalmente, formaron parte de la cúpula dirigente de Alemania, participaron en la «solución final» de la «cuestión judía» -el exterminio de sus compatriotas- y lucharon en las fuerzas armadas alemanas. Muchos formaban parte de la cúpula de la Wehrmacht (las fuerzas armadas del Tercer Reich): Erhard Milch (mariscal de campo de la Fuerza Aérea); Reinhard Heydrich (en 1939-1942 dirigió la RSHA - Oficina Principal de Seguridad del Reich, se convirtió en el SS-Obergruppenführer más joven de la historia - el equivalente a un general del ejército); el almirante Wilhelm Canaris; el coronel Walter Hollander; el teniente coronel de la Abwehr Ernst Bloch, y otros.

Bryan Mark Rigg, historiador estadounidense, ex oficial del Cuerpo de Marines de EE.UU. y voluntario en las Fuerzas de Defensa israelíes, escribió y publicó en 2002 el libro «Hitler's Jewish Soldiers» (Los soldados judíos de Hitler). Rigg afirma que 150.000 judíos sirvieron en la Wehrmacht. Este contingente se divide en los siguientes grupos: 60.000 soldados con al menos un progenitor judío, y 90.000 cuyos abuelos eran judíos. «No todos los que vistieron el uniforme eran nazis, y no todos los judíos fueron perseguidos», señala Rigg. Particularmente interesante, en mi opinión, es el siguiente argumento del libro. En enero de 1944, el Servicio de Personal del Ejército alemán preparó la famosa «Lista de los 77». En ella figuraban «oficiales de alto rango de raza judía mezclada» que servían en la Wehrmacht. Estas 77 personas recibieron la aprobación de Hitler, que les concedió el título de «personas de sangre alemana».

Se puede leer sobre la conexión entre Hitler y los Rothschild, así como otros banqueros y patrocinadores judíos, en los siguientes libros: «Antes de Hitler» de Dietrich Bronder (que fue secretario general de la asociación de comunidades no religiosas de Alemania), “Himmler” de Willi Frischauer, “La Hermandad Bormann” de William Stevenson, “Eichmann” de John Donovan, “Canaris” de Charles Whiting, y otros.

A pesar de los intentos de los sionistas, junto con los nazis de Alemania, de utilizar la guerra como un poderoso medio para expulsar a los judíos a Palestina, fracasaron. He aquí algunos datos interesantes contenidos en los libros de famosos autores judíos: K. Saiko «Encrucijadas en el camino hacia Israel» (1965), Nathan Weinstock «El sionismo contra Israel» (1969), Roger Garaudy «Mitos fundamentales de la política israelí» (1996).

De los judíos perseguidos por los nazis que encontraron refugio en el extranjero entre 1935 y 1943, el 75% (casi dos millones) encontró cobijo en la URSS «totalitaria». Estados Unidos representó menos del 7% (aproximadamente 182.000 personas), e Inglaterra alrededor del 2% (67.000 personas). Alrededor del 8,5% de los refugiados encontraron refugio en Palestina.

La Segunda Guerra Mundial acercó la creación del Estado de Israel. Pero el sionismo mundial carecía entonces de la fuerza necesaria para alcanzar la meta. Tuvieron que pasar otros tres años para que finalmente se anunciara la creación del Estado judío en mayo de 1948. Y desde entonces, la guerra en Oriente Próximo ha sido casi continua. Este conflicto muestra claros signos de genocidio. Desde el 7 de octubre de 2023, 43.000 personas, tanto palestinos como árabes, han muerto a manos de las fuerzas militares israelíes en la Franja de Gaza, y 101.000 han resultado heridas. Utilizando el lenguaje de los judíos, se trata de un auténtico Holocausto.

Hoy en día, existen muchas versiones sobre quién es el principal fundador de Israel. Por ejemplo, Hennecke Kardel (que fue teniente coronel de la Wehrmacht durante la guerra y Caballero de la Cruz de Hierro) sostiene, citando numerosos documentos, que el fundador fue el Führer del Tercer Reich. El libro de Kardel se titula: «Adolf Hitler - el fundador de Israel» (1974). Este libro fue publicado en nuestro país en 2022.

Pero los Rothschild han comenzado recientemente a reivindicar celosamente que son ellos los que merecen el principal crédito por la creación de este Estado. Puede ver el vídeo «Mi familia creó Israel», en el que el difunto banquero de inversiones barón Jacob Rothschild (1936-2024) revela el papel decisivo que desempeñaron sus antepasados en la promoción de la Declaración Balfour y la creación de Israel.

Pues bien, resulta que los Rothschild contribuyeron significativamente a la creación del Tercer Reich. El Israel actual, que los países árabes consideran con razón análogo a la Alemania nazi, podría llamarse condicionalmente el Cuarto Reich. Y los Rothschild no sólo no niegan su papel como padres fundadores de este Cuarto Reich, sino que de hecho insisten en ello.

Así, vemos la estrecha conexión que se ha desarrollado durante el último siglo entre el capital bancario judío, el nacionalsocialismo alemán y el sionismo del «Gran Israel». Hay mucho sobre lo que reflexionar.

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