miércoles, 14 de enero de 2026

LA ‘RESPUESTA INTEGRAL ASIMÉTRICA’ DE CHINA AL SECUESTRO DE MADURO

 mpr21, 13/01/2016

China condenó el secuestro y la violación de la soberanía de Venezuela enérgicamente. Sin grandes poses grandilocuentes, al estilo de Trump y Macron, ha tomado una serie de medidas entendiendo que Estados Unidos ha definido el control del petróleo venezolano como una forma de detener la presencia de China en América del Sur y detener su imparable desarrollo.

China ha tomado una serie de medidas que apuntan a la línea de flotación del imperialismo estadounidense porque la agresión a Venezuela es una declaración de guerra a la propuesta de un mundo multipolar y a los Brics.

A pocas horas de conocerse la noticia del secuestro del Presidente Maduro, Xi Jinping convocó una reunión de emergencia del Comité Permanente del Politburó que duró exactamente 120 minutos. No hubo comunicados ni amenazas diplomáticas; hubo el silencio que procede a la tormenta porque esa reunión activó lo que los estrategas chinos llaman “respuesta integral asimétrica” con el fin de responder a una agresión a los socios del Hemisferio Occidental. Venezuela es la cabeza de playa para América Latina en el “patio trasero” de Estados Unidos.

La primera fase de la respuesta china se activó a las 9:15 de la mañana del 4 de enero cuando el Banco Popular de China anunció discretamente la suspensión temporal de todas las transacciones en dólares estadounidenses con empresas que tuvieran vínculos con el sector de defensa yanqui. Boeing, Lockheed Martin, Raytheon y General Dinamics despertaron ese jueves con la noticia de que todas sus transacciones con China habían sido congeladas sin aviso previo.

A las 11:43 del mismo día la State Grid Corporation of China que controla la red eléctrica más grande del planeta anunció la revisión técnica de todos sus contratos con proveedores estadounidenses de equipos eléctricos, lo que implica que China se desacopla de la tecnología estadounidense.

A las 2:17 de la tarde, China National Petroleum Corporation, la petrolera pública más grande del mundo, anunció la reorganización estratégica de sus rutas de suministro mundiales, lo que significa que se ha reactivado el “arma energética”, aparejando la anulación de contratos de suministro de petróleo con refinerías estadounidenses por un valor de 47.000 millones de dólares anuales. El petróleo que llegaba a la costa este de Estados Unidos fue redirigido a la India, Brasil Sudáfrica y otros socios del sur. Ello determinó que los precios del petróleo se dispararan 23 por cien en una sola sesión.

Pero lo más importante es el mensaje estratégico: China puede estrangular energéticamente a Estados Unidos sin disparar un solo tiro.

En otra jugada, la China Ocean Shipping Company, que controla aproximadamente 40 por cien de la capacidad de transporte marítimo internacional, implementó lo que llamó “Optimización de Rutas Operativas”, por lo que los cargueros chinos han empezado a evitar usar los puertos estadounidenses: Long Beach, Los Angeles, Nueva York, Miami, que dependen de la logística naval china para mantener sus cadenas de suministro, se encontraron súbitamente sin el 35 por cien de su tráfico normal de contenedores. Una catástrofe para Walmart, Amazon, Target, que dependen de barcos chinos para su importación de productos manufacturados en China para puertos estadounidenses, vieron su cadena de suministros colapsados parcialmente en cuestión de horas.

Lo más impactante de todas estas medidas fue su aplicación simultánea, lo cual creó un efecto cascada que amplificó exponencialmente el impacto económico. No fue una escalada gradual, fue un choque sistémico diseñado para anular la capacidad de respuesta de Estados Unidos.

No había terminado de asimilar el gobierno yanqui el golpe cuando China activó un nuevo paquete de medidas: la movilización de los países del sur. A las 4:22 del mismo día 4 de enero el ministro de relaciones exteriores Chino Wang Yi ofreció a Brasil, India, Sudáfrica, Irán, Turquía, Indonesia y otros 23 países términos comerciales preferenciales inmediatos para cualquier país que se comprometiera públicamente a no reconocer ningún gobierno venezolano que llegara al poder de la mano criminal de Estados Unidos.

En menos de 24 horas 19 países habían aceptado la oferta. Brasil fue el primero, seguido de India, Sudáfrica y México y eso es la materialización práctica del mundo multipolar en acción. China ha logrado una coalición antiestadounidense instantánea usando el arma de los incentivos económicos.

La guinda del pastel llegó el 5 de enero, cuando Beijin activó el arma financiera: el sistema de pagos interbancarios transfronterizos de China anunció que estaba expandiendo su capacidad operativa para absorber cualquier transacción internacional que quisiera evitar el sistema Swift controlado por Washington, lo que implica que China ha entregado al mundo una alternativa completamente funcional al sistema financiero occidental. Cualquier país, empresa o banco, que quiera comerciar sin depender de la infraestructura financiera estadounidense podrá usarlo usando el sistema chino, más barato y rápido en un 97 por cien.

La respuesta fue inmediata y masiva: en las primeras 48 horas de operación se procesaron transacciones por valor de 89.000 millones de dólares. Bancos Centrales de 34 países abrieron cuentas operativas en el sistema chino. Eso significa una desdolarización acelerada de una de las fuentes más importantes de financiación de Estados Unidos.

En el frente tecnológico, China, que controla el 60 por cien de la producción mundial de tierras raras -elementos críticos para la fabricación de semiconductores y componentes electrónicos- anunció restricciones temporales a la exportación de tierras raras hacia cualquier país que hubiese apoyado el secuestro del Presidente Maduro. Apple, Microsoft, Google, Intel… Todos los gigantes tecnológicos de Estados Unidos, que dependen de cadenas de suministro Chinas para componentes críticos, se alarman debido a que sus sistemas de producción podrían colapsar en cuestión de semanas.

Cada movimiento chino golpea el corazón económico del imperialismo estadounidense.

Kurt Grötsch https://abyayalasoberana.org/noticias/venezuela-china-responde-a-tope/

martes, 6 de enero de 2026

PEPE ESCOBAR: LA INTERVENCIÓN EN VENEZUELA ES UNA OPERACIÓN DE SALVAMENTO DEL PETRODÓLAR

Pepe Escobar

Observatorio de la crisis, 05/01/2026


Esta mañana el humo se está alzando desde Caracas. Y no es el humo de las refinerías petroleras, es el humo de las bombas estadounidenses que acaban de cambiar para siempre el equilibrio geopolítico del planeta. Estamos presenciando el momento más crítico desde el fin de la Guerra Fría. 

Las decisiones que se toman en Washington en estas próximas horas determinarán si Estados Unidos puede mantener su hegemonía por algunas décadas más o si acabamos de ver el acelerador definitivo de la transición hacia el mundo multipolar. 

Lo que está ocurriendo en Venezuela en estas últimas 72 horas no es simplemente una operación militar más. Es el último acto desesperado de un imperio en decadencia que ha decidido apostar todo a una sola carta, controlar las reservas de petróleo más grandes del mundo antes de que el sistema Petrodólar colapse definitivamente. 

La operación militar estadounidense contra Venezuela que Trump ha bautizado como Absolute Resolve no es lo que parece en la superficie. Mientras los medios occidentales hablan de narcotráfico y democracia, la realidad es mucho más brutal y calculadora. Estados Unidos está librando su última batalla por el corazón energético de América y cada barril de petróleo venezolano que fluye hacia China es un clavo más en el ataque de la hegemonía estadounidense. 

¿Por qué Venezuela? ¿Por qué ahora y por qué Trump está arriesgando una confrontación con China y Rusia por un país que Washington ha intentado derrocar durante más de dos décadas sin éxito? 

La respuesta está en los números que nadie quiere mencionar, en los contratos que nadie quiere discutir y en la realidad geoeconómica que está redefiniendo el planeta. Venezuela posee las reservas de petróleo probadas más grandes del mundo, 303.8.000 millones de barriles. Para poner esto en perspectiva, esto es más petróleo que Arabia, Arabia Saudita, Rusia, Canadá e Irak combinados, pero aquí viene la parte que mantiene despierto a Washington. 

El 76% de la producción petrolera venezolana actualmente está siendo comprada por China, no por Estados Unidos. Lo que hace aún más preocupante esta situación para los estrategas estadounidenses es que el petróleo venezolano no es cualquier petróleo. 

Su ubicación geográfica permite que llegue a China en 35 días por el canal de Panamá, mientras que el petróleo del Medio Oriente tarda 45 días y debe pasar por el estrecho de Malaca que Estados Unidos puede bloquear en cualquier momento. Venezuela le da a China seguridad energética en el hemisferio occidental. 

Justo en el patio trasero estadounidense, Beijing no solo está comprando el petróleo venezolano, está financiando toda la infraestructura para extraerlo, refinarlo y transportarlo. Los chinos han invertido más de 67.000 millones de dólares en el sector energético venezolano desde 2007 y cada dólar de esa inversión está denominado en yuanes, no en dólares. 

Estas inversiones chinas no son préstamos tradicionales como los que ofrece el Fondo Monetario Internacional. Son acuerdos de intercambio de recursos por infraestructura. China construye carreteras, puertos, refinerías y sistemas de telecomunicaciones a cambio de suministros garantizados de petróleo a precios preferenciales. 

Es un modelo completamente diferente al de extracción neocolonial que ha caracterizado las relaciones Estados Unidos América Latina durante dos siglos. Pero la historia se vuelve aún más fascinante cuando entendemos que no se trata solo de petróleo. 

Venezuela también posee las segundas reservas de oro más grandes de América Latina y desde 2018 cada onza de oro venezolano que venta del país va directamente a China, pagada en yuanes como parte de los acuerdos de swap de monedas entre Caracas y Beijing. Aquí es donde la narrativa estadounidense del narcotráfico se desmorona completamente. 

El verdadero crimen de Venezuela no son las drogas que supuestamente envían a Estados Unidos. Drogas que, por cierto, en su mayoría llegan desde Colombia, aliado estratégico de Washington. El verdadero crimen de Venezuela es estar construyendo un sistema económico completamente independiente del dólar estadounidense. Esto nos lleva al punto de que nadie en los medios occidentales quiere tocar. 

La operación militar estadounidense en Venezuela es fundamentalmente una operación de salvamento del petrodólar. Trump lo sabe, Maduro lo sabe, Putin lo sabe y Xi JinPing definitivamente lo sabe. El sistema Petrodólar, establecido por Henry Kissinger en 1973, requiere que todo el petróleo del mundo se comercialice en dólares estadounidenses. Esta es la base del poder financiero global de Estados Unidos. 

Pero Venezuela junto con Rusia, Irán y cada vez más países BRICS Plus está comerciando petróleo en monedas nacionales, principalmente el yuan chino. Este sistema petrodólar le permite a Estados Unidos imprimir dólares infinitamente sin sufrir inflación porque hay una demanda global constante de dólares para comprar energía. 

Sin embargo, cuando países con grandes reservas energéticas comienzan a aceptar otras monedas, la demanda de dólares disminuye y la capacidad estadounidense de financiar su déficit comercial y militar se erosiona rápidamente. Venezuela representa el 18% de las reservas probadas de petróleo del mundo operando fuera del sistema dólar. Es una hemorragia que Washington no puede permitir. 

Cuando Trump dice que Venezuela está robando petróleo estadounidense, está revelando una mentalidad imperial que considera que todos los recursos energéticos del mundo le pertenecen naturalmente a Estados Unidos. 

Pero la realidad es que Venezuela está simplemente eligiendo a sus socios comerciales y esos socios no están en Washington, están en Beijing y Moscú. En los últimos 5 años Venezuela ha estado sistemáticamente repatriando todo su oro desde Londres y Nueva York hacia China y Uganda. Este no es un movimiento aleatorio, es una preparación para lo que está ocurriendo ahora. 

Venezuela sabía que eventualmente Estados Unidos tomaría medidas militares directas porque Venezuela representa una amenaza existencial para el sistema monetario estadounidense. Un país con las reservas de petróleo más grandes del mundo, operando completamente fuera del sistema dólar, es como una bomba de neutrones para la hegemonía financiera estadounidense. 

La respuesta china ha sido extremadamente estratégica y silenciosa. Mientras Trump despliega portaaviones y bombardea muelles en la Guaira, China está cerrando acuerdos energéticos alternativos con Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos e Irán. Beijing entiende que Venezuela es solo el primer dominó en una guerra energética más amplia. 

Los analistas occidentales están subestimando completamente la velocidad con la que China puede reconfigurar los mercados energéticos globales. En las últimas 48 horas, mientras las bombas caían en Caracas, Beijing ha firmado contratos preliminares para importar gas natural licuado de Qatar, pagado en yuanes, acuerdos de refinamiento conjunto con Kuwait y lo más significativo, ha acelerado las conversaciones con Arabia Saudita para establecer un hub energético en el Golfo Pérsico que operaría completamente en monedas no occidentales. 

La ironía suprema de toda esta crisis es que la agresión militar estadounidense contra Venezuela está acelerando exactamente lo que Washington quiere prevenir, la desdolarización global. Cada bomba que cae en suelo venezolano envía un mensaje claro a todos los países del sur global. Si tienes recursos que Washington considera estratégicos, eres un objetivo. 

Brasil, que comparte una frontera de 2.200 kilómetros con Venezuela, ha respondido con una declaración que pocos medios occidentales han reportado. Brasilia ha anunciado que cualquier expansión de operaciones militares estadounidenses hacia territorio brasileño será considerada un acto de agresión. Argentina, se mantiene en silencio, pero sus generales están nerviosos. 

La reacción más interesante viene de Colombia. Bogotá apoya oficialmente la operación estadounidense, pero extraoficialmente Colombia está acelerando sus conversaciones para unirse a BRICS Plus. ¿Por qué? Porque Colombia entiende que si Estados Unidos puede bombardear a Venezuela por su petróleo, puede bombardear a Colombia por su oro, su carbón o cualquier otro recurso que Washington considere estratégico. 

La verdadera batalla no se está librando en los muelles de la Guaira o en los campos petroleros del Orinoco. Se está librando en los mercados financieros globales, en las cámaras de compensación de Shangai, en los bancos centrales de Riad y Teherán . Rusia ha respondido a la operación estadounidense de una manera que pocos analistas occidentales entienden. 

Moscú no está enviando tropas a Venezuela aún, pero está haciendo algo mucho más devastador para los intereses estadounidenses. Está acelerando la integración del comercio energético ruso, chino, iraní, venezolano, en una sola plataforma de liquidación denominada yuanes. 

Esta plataforma que Beijing y Moscú han estado desarrollada en secreto durante 3 años permitiría que todo el comercio energético entre estos países se realice sin tocar el sistema bancario occidental. No más Swift, no más dólares, no más bancos estadounidenses como intermediarios. Irán ya está probando esta plataforma con sus exportaciones de petróleo a China. Venezuela estaba a punto de integrarse completamente cuando comenzó la operación militar estadounidense. 

Putin entiende que la mejor manera de responder a la agresión estadounidense no es con más violencia, sino acelerando el sistema financiero que hará irrelevante la violencia estadounidense. 

La pregunta que todos en Washington deberían estar haciendo, pero que nadie quiere hacer es esto. ¿Qué pasará cuando Arabia Saudí se integre a esta plataforma? Porque los Saudíes ya han comenzado conversaciones exploratorias. Si Riad decide comerciar petróleo en yuanes a través de esta plataforma ruso-china, el sistema petrodólar colapsa de la noche a la mañana. 

Trump habla de proteger el petróleo venezolano para Estados Unidos, pero está ignorando una realidad fundamental. Venezuela ya no necesita Estados Unidos. China está comprando toda la producción venezolana. Rusia está proporcionando la tecnología militar y energética e Irán está compartiendo su experiencia en resistencia a las sanciones estadounidenses. 

La operación militar estadounidense en Venezuela está revelando algo que pocos en Washington quieren admitir. Estados Unidos ya no tiene la capacidad económica para competir con China en América Latina. Beijing puede ofrecer inversión real en infraestructura, tecnología y comercio a largo plazo. Washington solo puede ofrecer amenazas militares y sanciones. 

Esta es la razón por la cual la operación Absolute Resolve está destinada a fracasar estratégicamente, incluso si tiene éxito tácticamente. Trump puede derrocar a Maduro, puede instalar un gobierno títere en Caracas, puede incluso controlar temporalmente los campos petroleros venezolanos, pero no puede cambiar la realidad que China es ahora el socio comercial más importante de América Latina. 

Y esa realidad no va a cambiar con bombardeos. Los chinos están jugando una partida completamente diferente. Mientras Estados Unidos gasta billones de dólares en operaciones militares para controlar recursos energéticos, China está construyendo la infraestructura para hacer irrelevante esa dependencia. 

Beijing está invirtiendo masivamente en energías renovables, en tecnología de almacenamiento de energía, en redes eléctricas inteligentes que pueden funcionar con múltiples fuentes de energía. 

La estrategia China a largo plazo no es simplemente reemplazar a Estados Unidos como hegemón global, es crear un sistema multipolar donde ningún país pueda monopolizar los recursos energéticos globales como Estados Unidos lo ha hecho durante los últimos 50 años. Venezuela es crucial para esta estrategia china porque proporciona la base energética para todo el proyecto de la franja y la ruta en América Latina. 

Los puertos que China está construyendo en Perú, las carreteras que está financiando en Ecuador, los ferrocarriles que está planificando en Brasil, todo esto requiere un suministro seguro y estable de energía que no pueda ser interrumpido por sanciones estadounidenses. Maduro entiende perfectamente su papel en este gran juego. 

Venezuela no está simplemente resistiendo a la agresión estadounidense, está ayudando a construir la infraestructura del mundo post hegemónico . Cada tanque de petróleo venezolano que llega a China es una inversión en un futuro donde Washington no puede dictar quién comercia con quién. 

La respuesta rusa a la crisis venezolana está siendo igualmente calculada. Moscú no está enviando al almirante Kutnesov al Caribe para confrontar a la flota estadounidense. Putin está haciendo algo mucho más inteligente. Está acelerando la entrega de sistemas de defensa aérea S400 y misiles hipersónicos Quinzal a Venezuela. 

Estos sistemas se convertirán a Venezuela en prácticamente inexpugnables para ataques aéreos estadounidenses futuros. Pero más importante, envíen un mensaje claro a todos los países del sur global. Si se alían con Rusia y China, recibirán la protección militar necesaria para resistir la coerción estadounidense . 

El verdadero genio de la estrategia ruso china es que no requiere confrontación directa con Estados Unidos, simplemente requiere hacer que la coerción militar estadounidense sea demasiado costosa y arriesgada para ser sostenible. 

Si Estados Unidos tiene que bombardear un país diferente, cada vez que ese país elige comerciar con China, el imperio estadounidense se agotará económicamente en pocos años. Trump está caminando directamente hacia esta trampa. Cada escalada militar en Venezuela requiere más recursos que Estados Unidos ya no puede costear. 

La guerra en Ucrania ha demostrado que Washington no puede ni siquiera mantener el suministro de artillería para un solo conflicto próximo y ahora está abriendo un segundo frente en América Latina. La economía estadounidense simplemente no puede sostener operaciones militares simultáneas en Europa del Este, el Caribe, el Golfo Pérsico y potencialmente el estrecho de Taiwán. China y Rusia lo saben y están coordinando sus respuestas para forzar exactamente esta situación de sobrecarga militar estadounidense. 

La parte más importante de toda esta crisis es como está revelando las contradicciones internas del propio sistema estadounidense. Trump necesita el apoyo del complejo militar industrial para sus operaciones en Venezuela, pero ese mismo complejo militar industrial es cada vez más dependiente de materias primas chinas para fabricar armas estadounidenses. 

Las tierras raras necesarias para los sistemas de guía de tierras de misiles, los componentes electrónicos para los sistemas de comunicación militar, incluso los metales para las aleaciones de los aviones de combate. Una parte significativa de estos materiales viene de China o de países aliados con China. 

Estados Unidos está literalmente dependiendo de sus adversarios para construir las armas que planea usar contra sus adversarios. Más irónico aún, los sistemas de propulsión naval estadounidenses dependen de minerales extraídos en África por compañías chinas. 

Los semiconductores avanzados para sistemas de guerra electrónica requieren litio boliviano que China controla a través de joint ventures y los componentes para sistemas de defensa antimisiles incluyen elementos que solo se procesan en instalaciones chinas o rusas. Esta dependencia explica por qué la respuesta china a la operación venezolana ha sido tan medida. 

Beijing no necesita confrontar directamente a Estados Unidos, simplemente necesita esperar hasta que Washington se dé cuenta de que está luchando con armas hechas con materiales chinos. Aquí llegamos al punto central de toda esta crisis. 

La operación militar estadounidense en Venezuela no es realmente sobre Venezuela, es para prevenir el surgimiento de un sistema económico global que no depende de Estados Unidos. Pero ese sistema ya está emergiendo. Y bombardear Venezuela no va a detenerlo. 

El mundo multipolar no es una teoría o una aspiración, es una realidad que se está desarrollándose en tiempo real. El BRICS Plus representa ahora más del 40% de la población mundial y más del 35% del PIB global. Estas cifras van a aumentar dramáticamente cuando Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Irán se integran completamente al sistema financiero BRICS Plus. 

Venezuela es importante porque representa la transición del mundo unipolar al multipolar. Un país con recursos enormes, eligiendo libremente sus socios comerciales, desarrollando su economía en cooperación con múltiples potencias, resistiendo exitosamente la coerción de la única superpotencia. Este es el futuro y ninguna cantidad de bombardeos lo va a cambiar. 

La ironía final de la operación Absolute Resolve es que está resolviendo absolutamente lo contrario de lo que pretende resolver. En lugar de restaurar la hegemonía estadounidense en América Latina, está acelerando la integración de América Latina con el bloque euroasiático liderado por China y Rusia. 

Brasil está acelerando sus conversaciones para una mayor integración comercial con China. Argentina está reconsiderando su alineación con Estados Unidos. Incluso México está explorando silenciosamente opciones para reducir su dependencia del mercado estadounidense. Trump está logrando lo que décadas de diplomacia china no pudieron lograr. Unificar América Latina contra la hegemonía estadounidense. 

Desde este café en París, mientras termino mi último sorbo de café etíope, la pregunta que queda flotando en el aire no es si Estados Unidos puede ganar en Venezuela. La pregunta es, ¿cuánto tiempo puede Washington sostener una estrategia que está acelerando su propia irrelevancia geopolítica? La verdadera tragedia de la operación Absolute Resolve es que está resolviendo exactamente lo opuesto a lo que pretende resolver. 

En lugar de restaurar el prestigio estadounidense, está demostrando al mundo que Estados Unidos ya solo puede relacionarse con sus vecinos a través de la violencia. En lugar de fortalecer el dólar, está acelerando la búsqueda global de alternativas. 

En lugar de aislar a China, está empujando a más países hacia la órbita china. Los historiadores del futuro marcarán la operación militar estadounidense en Venezuela como el momento en que la hegemonía unipolar se suicidó públicamente, no por las bombas que cayeron en Caracas, sino por la demostración de que el imperio ya no tenía instrumentos de poder más allá de la fuerza bruta. 

El petróleo y la sangre que están fluyendo en Venezuela hoy no son el final de una historia, son el principio de una nueva era donde ningún imperio puede monopolizar los recursos del mundo, donde los países pueden elegir libremente sus alianzas y donde la multipolaridad no es una aspiración, sino una realidad irresistible. 

La última batalla por el corazón de América está ocurriendo ahora, pero no se está librando donde Washington cree que se está librando. Se está librando en los bancos centrales de Beijín y Moscú, en los ministerios de energía de Riad y Teherán, en las mentes de líderes de todo el sur global que están observando como un imperio desesperado recurrir a la violencia cuando la economía y la diplomacia ya no funcionan. 

Estados Unidos puede ganar batallas, pero China y Rusia están ganando la guerra. Y esa guerra no se trata de territorio o ideología, se trata del futuro del poder en un mundo donde el poder ya no puede ser monopolizado por una sola nación sin importar cuán poderosa haya sido una vez. 

La historia está siendo escrita en tiempo real y Venezuela es simplemente el primer capítulo de una historia mucho más grande, la historia de cómo el mundo aprendió a vivir sin un hegemón único y cómo ese aprendizaje comenzó con sangre y petróleo en las costas del Caribe.

viernes, 19 de diciembre de 2025

PROTESTAS MASIVAS EN BULGARIA: EL GOBIERNO CAE JUSTO ANTES DE LA INTRODUCCIÓN DEL EURO

 Markus Salzmann

World's Socialist Website, 18/12/2025

Las continuas protestas masivas obligaron al Gobierno búlgaro del primer ministro Rossen Zhelyazkov (GERB) a dimitir la semana pasada. Esto intensifica aún más la crisis política en el país, que tiene previsto introducir el euro como moneda el 1 de enero de 2026.

El miércoles por la noche, más de 150.000 personas se manifestaron en el barrio gubernamental de la capital búlgara, Sofía. Protestaron contra el presupuesto previsto para el próximo año, que prevé aumentos de impuestos, así como contra la corrupción generalizada en el país, y exigieron la dimisión del gobierno, ampliamente odiado.

Un gran número de personas también salió a las calles en la segunda ciudad más grande del país, Plovdiv, así como en más de 20 ciudades de toda Bulgaria, entre ellas Varna, Burgas, Veliko Tarnovo y Razgrad. Los búlgaros también se reunieron para manifestarse en el extranjero el miércoles, entre otros lugares en Londres, Berlín, Viena, Zúrich y Nueva York.

Las protestas llevan semanas. Anteriormente, más de 50 000 personas se manifestaron en la capital. Hace dos semanas, se produjeron enfrentamientos con la policía tras una concentración, según informó la agencia de noticias AFP.

Una oficina del partido gobernante GERB fue vandalizada y varios vehículos policiales resultaron dañados. Los agentes utilizaron gases lacrimógenos y porras. Hubo al menos 10 detenciones y al menos tres personas resultaron heridas. Algunos manifestantes atacaron la sede del DPS, que apoya al Gobierno, con piedras y botellas.

La coalición gobernante del partido derechista y proeuropeo GERB, que gobernaba junto con los socialistas (BSP) y el nacionalista ITS, era profundamente odiada por la población. Zhelyazkov solo llevaba en el cargo desde principios de año. Tras las protestas masivas de 2020 contra el entonces Gobierno del primer ministro Boyko Borissov (GERB), el país del sudeste de Europa ya ha vivido siete elecciones anticipadas.

Es muy improbable que las próximas elecciones den lugar a un gobierno estable. La última alianza gobernante también dependía del apoyo del partido opositor turco DPS. Este partido está liderado por el oligarca Delyan Peevski, que controlaba una parte significativa de los medios de comunicación búlgaros antes de verse obligado a desprenderse de parte de ellos tras las sanciones impuestas por Estados Unidos por corrupción. El Reino Unido también impuso sanciones a Peevski en 2023.

La semana pasada, el presidente Rumen Radev invitó directamente a la facción parlamentaria más grande a iniciar conversaciones para formar un gobierno. Si tanto la facción más grande como la segunda más grande fracasan, se celebrarán nuevas elecciones en dos meses, lo que se considera probable. Hasta entonces, se instalará un gobierno interino.

Este gobierno intentará aprobar el proyecto de presupuesto para 2026, que ha provocado una feroz oposición entre la población y que el gobierno ahora dimitido se vio finalmente obligado a retirar debido a las protestas masivas. Prevé nuevas subidas de impuestos, mayores cotizaciones a la seguridad social y una expansión masiva del aparato de seguridad.

El presupuesto representa la culminación de los drásticos ataques contra la población, que ha tenido que soportar recortes cada vez más severos en los últimos años para cumplir los criterios de introducción del euro.

Desde que el país se incorporó a la Unión Europea en 2007, innumerables gobiernos han adoptado paquetes de austeridad cada vez más nuevos, y la UE ha exigido recientemente recortes presupuestarios cada vez más severos para mantener los criterios de convergencia para la adopción del euro. La introducción de la moneda, prevista inicialmente para 2024, fracasó debido a la inflación extremadamente alta.

Bulgaria se convertirá ahora en el vigésimo primer miembro de la zona del euro, lo que la convierte en el país más pobre que utiliza la moneda común. El 40 % de la población vive en la pobreza o en riesgo de pobreza. La pensión mínima es inferior a 300 euros al mes, y la pensión media, de poco más de 500 euros, es solo ligeramente superior.

El salario medio ronda los 1000 euros al mes, muy por debajo de la media de la UE. La situación es especialmente precaria para los jóvenes. Encontrar un trabajo con un salario adecuado para mantenerse a uno mismo y a una familia es prácticamente imposible. Alrededor de 1,8 millones de búlgaros viven actualmente en el extranjero; a menudo se trata de jóvenes altamente cualificados que no ven perspectivas en el país.

Por lo tanto, no es de extrañar que los jóvenes estén desempeñando un papel importante en las recientes protestas. El Wall Street Journal describió las protestas en Sofía como el primer derrocamiento exitoso de un gobierno por parte de la generación Z en Europa. De hecho, también en Europa, la combinación de pobreza, falta de perspectivas y una clase dirigente despiadada y corrupta está llevando a los jóvenes a protestar, como en Indonesia, Marruecos, Madagascar y Nepal.

Al mismo tiempo, la oposición generalizada entre la población no encuentra expresión en los partidos establecidos del país, casi todos los cuales han participado en el gobierno durante los últimos 20 años y han aplicado las mismas políticas. En las últimas elecciones parlamentarias, la participación electoral cayó por debajo del 40 %.

La introducción prevista del euro también cuenta con la oposición de una amplia mayoría. Una encuesta realizada por el Ministerio de Finanzas tuvo que admitir que la mayoría estaba en contra de la introducción. Encuestas independientes sitúan la oposición en casi el 60 %.

Aunque la moneda anterior, el lev, ha estado vinculada al euro desde 1999, y antes a la marca alemana, la conversión irá acompañada de aumentos de precios. La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, declaró que la introducción del euro en enero alimentaría la inflación.

Berlín y Bruselas han impulsado la introducción del euro, por un lado por razones económicas y por otro para vincular aún más a Bulgaria a la alianza contra Rusia. A pesar de la fuerte presión política interna, el Gobierno del GERB se mantuvo al lado de la UE y apoyó la guerra contra Rusia en Ucrania. Por lo tanto, una de las preocupaciones dentro de la UE es que, en caso de nuevas elecciones, las fuerzas más prorrusas podrían aumentar su influencia.

Bulgaria desempeña un importante papel geoestratégico debido a su ubicación central en el sur de Europa y su acceso al mar Negro. Mientras que se recortó drásticamente el presupuesto para áreas como la educación, la salud y los servicios sociales, el Gobierno planeó la compra de nuevos aviones de combate por casi 1000 millones de euros. Las unidades navales también recibirán nuevos barcos.

Al comienzo de la guerra de Ucrania, Bulgaria ya había entregado grandes cantidades de equipo militar de la era soviética. Ahora, la industria armamentística del país se está reestructurando y ampliando.

El fabricante de armas alemán Rheinmetall tiene previsto construir una nueva planta en Sopot que producirá pólvora y proyectiles de artillería de 155 milímetros. La empresa y las autoridades búlgaras han firmado un contrato al respecto por un valor superior a €1000 millones. Está previsto que la planta comience a funcionar en 2027.

En septiembre, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, visitó la fábrica y destacó la importancia de Bulgaria como proveedor de armas para la guerra contra Rusia. Al comienzo de la guerra, «un tercio de las armas utilizadas en Ucrania procedían de Bulgaria», según von der Leyen.

Más recientemente, Rheinmetall también ha cerrado una empresa conjunta para la fabricación de pólvora propulsora en la ciudad rumana de Victoria. Para 2030, se prevé producir allí 20. 000 toneladas anuales de pólvora propulsora, que sirve como propulsor para tanques y cohetes.

martes, 9 de diciembre de 2025

CONFERENCIA EN VALLADOLID: NOS LLEVAN A LA GUERRA. EE.UU ORDENA, EUROPA OBEDECE

 


LA OTAN Y LA UE NOS LLEVAN A LA GUERRA

En contra de la versión de los medios, el conflicto de Ucrania viene de lejos y es obra de la OTAN. Sus raíces están en la implosión de la URSS orquestada desde EEUU en los años 90, lo que posibilitó separar a Rusia de Ucrania (fraternalmente unidas durante siglos) y usar a esta última como trampolín para atacar y trocear la Federación Rusa, como se había hecho con Yugoslavia poco antes. Para ello los servicios secretos occidentales potenciaron una ideología, el nacionalismo ucraniano de signo fascista, para limpiar étnicamente de rusos Ucrania y servir de punta de lanza para debilitar y neutralizar a Rusia como potencia. Pero los cálculos de occidente fallaron, y Rusia, después de buscar inútilmente la paz en los acuerdos de Minsk, le plantó cara a la OTAN en el campo de batalla ucraniano. Casi cuatro años después del comienzo de la intervención rusa, el ejército ucraniano está cerca del colapso, el país está arruinado y su clase política, mantenida con el dinero de los contribuyentes de la UE, hundida en la corrupción. Y es ahora cuando Europa y la OTAN, después de saquearnos, nos quieren meter en una guerra que estaba perdida desde el principio contra la mayor potencia nuclear del mundo. Por eso decimos que no cuenten con nosotr@s. L@s trabajadores nos negamos a morir en guerras imperialistas. Abajo el imperialismo de la OTAN y sus secuaces de la UE.



domingo, 7 de diciembre de 2025

LA CIA: DE LAS REVOLUCIONES DE COLORES A LAS PROTESTAS DE LA “GENERACIÓN Z”

Jorge Gálvez (Coordinador Nacional de Izquierda Soberanistas Chile)

El Indoamericano,17/112025

Durante más de tres décadas, la CIA perfeccionó una metodología para derrocar gobiernos soberanos sin recurrir a intervenciones militares directas. Este esquema, conocido como revoluciones de colores, combinó financiamiento externo, guerra psicológica, ONG de fachada y operaciones encubiertas para activar protestas supuestamente “espontáneas” en países estratégicos. Yugoslavia, Georgia, Ucrania, Kirguistán, Libia, Siria y el Líbano fueron los primeros laboratorios de este formato.

Hoy esa estrategia ha mutado, la nueva fase de desestabilización opera bajo una estética generacional, digital y posmoderna, las protestas de la llamada “Generación Z”, que usa como símbolo una calavera con sombrero de paja de la popular anime One Piece, es un dispositivo que mezcla descontento real con una sofisticada ingeniería de manipulación imperial. La subjetividad juvenil se convierte en terreno de disputa dentro de la lucha cognitiva global. Las acciones se organizan a través de imaginarios visuales, símbolos efímeros y narrativas afectivas que circulan en redes sociales, moldeadas por algoritmos y por las agencias de inteligencia que los aprovechan. Washington mantiene así su capacidad para desestabilizar gobiernos legítimos mediante nuevos vectores, lawfare, noticias falsas, inteligencia algorítmica y captura emocional de adolescentes a través de redes sociales.

Esta transformación responde a la necesidad del imperialismo de adaptar sus herramientas a un capitalismo marcado por la financiarización, la guerra híbrida y la colonización de la subjetividad mediante plataformas digitales. La reproducción del poder imperial ya no depende solo de la fuerza militar, sino de su capacidad para moldear percepciones, fabricar crisis y manipular segmentos sociales atravesados por la precariedad y la despolitización.

Las revoluciones de colores fueron solo la primera etapa. Hoy la CIA opera con un arsenal ampliado, captura subjetividades a través de redes como TikTok, Instagram o Discord, transformadas en auténticas armas de intervención rápida. La Agencia ya no necesita dirigir organizaciones completas, le basta manipular flujos de información capaces de inducir comportamientos colectivos. A ello se suma la fabricación de indignación mediante noticias falsas cuyo objetivo es desgastar, deslegitimar y aislar al gobierno soberano hasta volverlo ingobernable.

La colonización digital de la juventud es, así, un recurso estratégico, activar matrices comunicacionales que manipulan emociones en poblaciones precarizadas y sin estructuras políticas sólidas, pero con un arsenal de bots. No se trata del golpe militar clásico ni de la revolución de colores tradicional, sino de una revuelta digital inducida, un dispositivo híbrido en el que la juventud funciona como fuerza de choque emocional.

Casos recientes que revelan la nueva metodología de la CIA

Irán 2022, la noticia falsa como gatillo emocional

Las protestas tras la muerte de Mahsa Amini fueron presentadas por medios occidentales como un estallido espontáneo de “jóvenes contra el autoritarismo”, si bien no fue reivindicada bajo el concepto de la generación Z, contó con todos los elementos de esta estrategia digitalizada. Rápidamente se instaló una versión manipulada según la cual Amini habría muerto como consecuencia directa de un arresto de la “policía moral”. Investigaciones internas y médicas posteriores desmintieron esa causalidad. El mecanismo es conocido, se instala una noticia falsa con fuerte carga moral, se activa la indignación digital, especialmente juvenil, y se genera un clima de aislamiento internacional destinado a debilitar al Estado. Se trata de una actualización de los libretos usados en Siria y Libia.

Nepal septiembre 2025, Discord, Instagram y el laboratorio de la protesta algorítmica

En Nepal, el cierre temporal de plataformas como Facebook, X, YouTube y Discord, adoptado tras detectarse campañas de desinformación, fue el pretexto perfecto. Las protestas no solo fueron rápidas, sino quirúrgicamente coordinadas. Miles de jóvenes se articularon en cuestión de horas a través de servidores de Discord administrados desde el exterior, reproduciendo patrones ya observados en anteriores “revoluciones de colores”. El resultado fue el derrocamiento del gobierno en un país estratégico entre India y China, en un episodio funcional a los intereses estadounidenses en el Indo-Pacífico. La CIA comprendió que ya no basta con financiar ONG, ahora requiere penetrar emocionalmente a una generación hiperconectada y moldear su percepción de la realidad en tiempo real.

Madagascar septiembre–octubre 2025, una crisis energética convertida en golpe de Estado

A partir de un descontento real por cortes de agua y luz, la protesta escaló con una velocidad sospechosa. En pocas semanas derivó en la intervención de las Fuerzas Armadas y la caída del gobierno. El patrón coincide con otros experimentos del Pentágono en África, capitalizar un malestar genuino, acelerar artificialmente su narrativa mediante operadores digitales y empujar a las FFAA a “restablecer el orden”. Madagascar encaja en el tablero donde Washington busca frenar la influencia china y rusa en el continente. La “Generación Z” funciona aquí como masa de maniobra emocional, sin organización política, pero fácilmente movilizable desde el hartazgo cotidiano.

México noviembre de 2025, inseguridad y narcotráfico como narrativa imperial

Las movilizaciones juveniles recientes en México no pueden separarse del clima geopolítico. Estados Unidos ha intensificado sus acusaciones de que los gobiernos populares latinoamericanos están infiltrados por el narcotráfico, usando esa narrativa como justificación para intervenir o desestabilizar gobiernos soberanos. Bajo el pretexto de la inseguridad y la violencia, se activó una ola de protestas donde la juventud fue convertida en protagonista emocional, donde no es casual que el relato que instaló Trump sobre «narco gobiernos» sean precisamente las consignas que levantaron estas protestas. El objetivo es golpear gobiernos que no se alinean plenamente con Washington. Detrás de las protestas México, investigaciones de la prensa han develado que están el expresidente Vicente Fox, una empresa Discord ligada a un diputado del PRI, sectores Nazi, incluso integrantes de grupo criminal.

México forma parte de un ciclo mayor de presiones geopolíticas estadounidenses en el marco de las amenazas y agresiones militares contra Venezuela, el Caribe y América Latina.

miércoles, 26 de noviembre de 2025

LA MATRIOSKA EUROPEA DE LA IRRELEVANCIA

Pepe Escobar
El rugido del Sur Global, 26/11/2025

La combinación UE/OTAN no puede sino desempeñar el papel de patéticos chihuahuas ladradores. Ese es el precio que se paga por una matrioska de estupidez suprema.

Nadie ha perdido nunca dinero apostando por los instintos políticamente suicidas de la UE posorwelliana, ese acrónimo de una Europa virtual.

Llámelos psicópatas bipolares juveniles o un grupo de chihuahuas ladradores: ninguna voz de la razón jupiteriana o mercurial ha sido capaz de transmitir al «liderazgo» de Bruselas y a sus vasallos en la mayoría de las capitales europeas —sí, hay excepciones saludables— que los perdedores en las guerras no dictan las condiciones.

Y aún así, esas luminarias del Consejo de Guerra —con un papel protagonista especial para la tóxica Medusa Pfizer y su compinche estonio, incapaz incluso de gestionar un puesto de arenques en el Báltico— insisten en que, en esencia, la banda megacorrupta de Kiev debe prevalecer, hasta el último ucraniano muerto, y además dictar las condiciones finales de su no rendición.

La realidad dice lo contrario. El plan A nunca fue hablar, y mucho menos negociar con Rusia. Y aún no hay un plan B.

Así que, tras el teatro del absurdo de los 28 puntos —que ni siquiera es el plan de Trump, sino una mezcolanza ideada por el dúo Witkoff-Dmitriev, más las «ideas» del neoconservador Rubio y el tóxico activo sionista Jared Kushner—, las discusiones se volvieron frenéticas, lo que llevó a un «contraplan» de emergencia que es, cómo no, un manifiesto de perdedores.

Incluso Rubio se permitió un momento de gloria: «¿Qué plan?». Más vale llamarlo «El beso de la muerte europeo».

Rusia, por su parte, se comporta como Lao Tzu rodeado de perros rabiosos callejeros. Las condiciones para una negociación han sido establecidas en detalle por Putin desde junio de 2024. Son innegociables y permitirían que la negociación comenzara: Kiev se retira de las cuatro regiones y se compromete formalmente a no entrar nunca en la OTAN.

Uno de los puntos del «contraplan» de la UE es un alto el fuego de 30 días, tras el cual se debatirán todas las disputas territoriales. Eso significa que todo quedará congelado en la línea del frente actual y que Ucrania no se retirará de las partes de Donbás que aún ocupa.

Nada de eso —y mucho más— es remotamente aceptable para el verdadero ganador de la guerra, Rusia. No sería aceptable ni siquiera si las tropas de la OTAN entraran mañana en Moscú.

Así pues, el «contraplan», elaborado en colaboración con la inimaginablemente corrupta combinación de Kiev, es esencialmente una operación de sabotaje para ganar algo de tiempo y comprar unos 6 billones de dólares en armas —estadounidenses— para su ampliamente declarada guerra eterna. A Moscú le parece bien, ya que la OME (Operación Militar Especial) seguirá adelante, en modo «rolling thunder» [trueno arrollador].

Los perdedores bombardean un plan de paz

El contraplan de 24 puntos de la UE contiene perlas como que Ucrania reciba garantías de seguridad legalmente vinculantes del Imperio del Caos y sus vasallos: una estafa de facto del artículo 5 de la OTAN con una terminología diferente.

Además, no hay restricciones para las fuerzas armadas y la industria de defensa de Ucrania; control de la central nuclear de Zaporozhye (con el Imperio del Caos en la mezcla) y la presa de Kajovka; acceso sin obstáculos al río Dniéper y control de la península de Kinburn.

Y lo más importante: Ucrania recibirá una «compensación económica», incluida la procedente de los activos soberanos rusos robados hasta ahora, que seguirán siendo robados hasta que Moscú pague la compensación.

En cuanto a las sanciones, «pueden» —esa es la palabra clave— ser «parcialmente» —otra palabra clave— suavizadas solo después de una «paz sostenible», con un retorno automático si se viola el acuerdo. Traducción: Occidente puede sancionar a Rusia de nuevo cuando lo considere oportuno. No se dice nada sobre las provocaciones de la UE/OTAN utilizando a Ucrania, el escenario real que condujo a la OME.

Así pues, lo que propone el «contraplan» —obviamente redactado por un grupo de eurócratas que ni siquiera saben disparar una pistola correctamente— es una réplica exacta del plan que condujo al inicio de las hostilidades en febrero de 2022.

Rusia, una vez más, está jugando con una paciencia infinita. El plan de Trump, que en realidad no es de Trump, se considera diplomáticamente como una «buena base» para futuras negociaciones serias, sin que la multitud vociferante tenga acceso a la mesa. Eso es todo, en el mejor de los casos.

Después de todo, Rusia disfruta de una serie de ventajas asimétricas que se superponen en el campo de batalla: adaptación sistémica y táctica; enorme ventaja en las operaciones con drones (drones FPV con fibra óptica); uso de bombas planeadoras de largo alcance.

El «contraplan» chihuahua exige esencialmente una guerra congelada; una Ucrania remilitarizada; una OTAN remilitarizada; y, en última instancia, una guerra perpetua contra Rusia. Ya ha bombardeado, metafóricamente, el plan original de Trump, que no es exactamente de Trump.

El «contraplan» también debe considerarse una táctica de distracción ahora que la oscura sima de la corrupción en Kiev comienza a ser investigada por la NABU, incluso cuando el representante ruso ante la ONU, Nebenzya, llevaba advirtiendo desde siempre al Consejo de Seguridad de la ONU que «estaban tratando con una banda corrupta que se está beneficiando de la guerra».

Nebenzya también observó acertadamente que ningún país occidental ha dicho una sola palabra sobre el escándalo de corrupción en Kiev. Por supuesto: porque una investigación adecuada seguiría inevitablemente la cadena de mando de la corrupción hasta los círculos de toma de decisiones en Washington y Bruselas.

El vacío metafísico de las «élites» de la UE

Emmanuel Todd, en su innovadora obra La derrota de Occidente, publicada en Francia a principios del año pasado (la primera reseña en inglés se encuentra aquí), fue el primer analista europeo en profundizar en el malestar de la UE, junto con su exhaustivo análisis de la guerra por poderes en Ucrania.

Recientemente, en una destacada conferencia en Hiroshima, Todd estableció una sorprendente correlación entre la rusofobia y el protestantismo. Vale la pena citar algunos pasajes:

«Lo que hemos visto aparecer recientemente en Europa es una rusofobia específicamente europea, un belicismo específicamente europeo, centrado en el norte de Europa, en la Europa protestante. La Europa protestante es el Reino Unido, es la mayoría de Alemania, es Escandinavia, son dos de los tres países bálticos».

Al mismo tiempo, Todd ha observado que «España, Italia y los países católicos en general no son ni rusófobos ni belicistas». El argumento clave de Todd es que el protestantismo «es más peligroso en su estado cero que el catolicismo»:

«El protestantismo es más capaz de dejar atrás una sociedad nihilista. El protestantismo, y lo mismo podría decirse del judaísmo, era una religión muy exigente. Estaba Dios, estaban los fieles y el mundo era secundario. La belleza del mundo en particular era rechazada con, entre otras cosas, un rechazo de las imágenes, un rechazo de las artes visuales. Cuando desaparecen esas religiones, obsesionadas con la trascendencia, no queda nada. El mundo en sí mismo no es interesante, está vacío. Este intenso vacío abre una posibilidad particular de nihilismo. El catolicismo es una religión menos exigente, más humana, que puede aceptar la idea de que el mundo es, en sí mismo, bello. Las imágenes no han sido rechazadas en el mundo católico, y el mundo católico está lleno de maravillas artísticas. En un país católico, si se pierde a Dios, queda la sensación de la belleza del mundo. Si es francés, sigue teniendo la sensación de que vive —sin duda, una ilusión— en el país más bello del mundo».

Bueno, es un poco más matizado. ¿Qué hay de las cruentas cruzadas y la Inquisición española? Alemania se vio obligada, de hecho, por una campaña masiva de relaciones públicas a convertirse en rusófoba, a diferencia de los chihuahuas bálticos. La mayor parte de la Europa protestante es, de hecho, atea, y el siguiente paso del ateísmo es el nihilismo. Rumanía es mayoritariamente cristiana ortodoxa, donde el odio a Rusia es como un deporte nacional. Y el protestantismo fue esencialmente el cristianismo turboalimentado a la era del capital. Así que el principal conflicto es, de hecho, el turbo-neoliberalismo occidental contra la Rusia cristiana ortodoxa.

Volvamos a lo básico. Cualquiera con un coeficiente intelectual superior a la temperatura ambiente sabe que el régimen de la OTAN en Kiev se basa en el robo y el saqueo descarado. Ahora las luces están apagadas. La calefacción está apagada en su mayor parte. El ejército se está derrumbando constantemente a lo largo de los más de 1.200 km de frente.

Sin embargo, las élites de la UE —la estructura de Bruselas solo sigue sus órdenes— han invertido sin límites en el inevitable (en sus sueños) colapso y saqueo de Rusia. Por eso nunca hubo un plan B.

Si la UE se rinde ahora, si admite que es la perdedora irremediable de esta aventura absurda, el colapso económico será épico. La combinación UE/OTAN no puede sino desempeñar el papel de patéticos chihuahuas ladradores. Ese es el precio que se paga por una matrioska de estupidez suprema: provocar y amenazar a una superpotencia con el arsenal nuclear e hipersónico más avanzado del planeta. Su actual «victoria» consiste en bombardear el ya inestable plan de «paz» de Trump.

Tantos horrores, tan poco tiempo. En una nota más auspiciosa, dejemos que Todd tenga la última palabra:

«Si usted es italiano, vive en el país del mundo donde hay las cosas más bellas, ya que la propia Italia se ha convertido en un objeto de arte. En tales contextos, el miedo al vacío metafísico es menos intenso y, por lo tanto, el riesgo de nihilismo es menor. En mi opinión, el país de Europa menos amenazado por el nihilismo es Italia, porque en Italia todo es bello».

Así que deshágase de su vacío metafísico, abandone esos chihuahuas de la guerra y abrace la belleza de Italia como una obra de arte viviente. Eso es exactamente lo que voy a hacer a continuación.

EL GRAN DESPOJO DEL BIENESTAR Y LA ARQUITECTURA DEL CUARTEL EUROPEO

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